"Me he sacado el carnet de manipulador de alimentos. Ya tengo a los plátanos y a las patatas totalmente en contra de las zanahorias."
miércoles, 17 de febrero de 2021
sábado, 23 de enero de 2021
MANIOBRAS EVASIVAS
No confundir. Que por no querer hablar de algo no significa que no me interese. Y menos que por huir de conversaciones que hacen que me enfade y tienden a la polarización, o de comentarios tristes y oscuros, es que esté en desacuerdo con su contenido. Es simplemente que me aburren. Que prefiero hablar de cualquier otra cosa. Que odio sentirme manipulado, que intenten cabrearme, contagiarme su rabia, compartir su indignación. O peor aún; que por no cabrearme tanto como otra persona por algo me tenga que sentir ajeno o expulsado de un grupo. Porque tristemente sucede que ya no hace falta estar en desacuerdo con alguien para crearte enemigos. Basta a alguna gente que no estés tan enfadado como ellos por algo para crear suspicacias y extrañezas. "Si no está tan cabreado como yo está claro que es porque está de acuerdo con los otros". El "refuerzo mutuo" en las conversaciones es un peligro con el que hay que estar vigilante. Lleva a extremos y libera monstruos escondidos. Como la renuncia a la moderación.
Y es un problema. Porque no solo es que las personas que me dan sus puntos de vista me merezcan el respeto normal, sino que muchos de ellos me resultan interesantes barómetros sociales y tengo a quienes los sostienen por personas con criterio, dignas de ser escuchadas con atención y tenidas muy en cuenta. Pero es que no soporto que se me arrastre al pozo oscuro del enfado continuo y a la tristeza como actitud vital. Prefiero cualquier enfoque al pesimismo retroalimentado. Cualquier tema al tema al que las conversaciones vuelven siempre últimamente: Hablar de lo mal que está todo y de quien tiene la culpa de qué.
Por ello tan a menudo me voy, o me escapo por la tangente y me marco una maniobra "Loco Iván" (Y a veces cometo el error de usar el humor para construirme el puente para esa huida en las conversaciones y es peor pues es tenido por ironía contra el interlocutor y se molesta). Lo hago (huir) cada vez que detecto esa pesada sombra de la conversación polarizadora o disgustada que demanda de mí que me posicione claramente con o contra lo dicho por mi interlocutor, cuando siento sobre mi cogote el aliento de la búsqueda del eco confortante del asentimiento confirmatorio, la presencia de ese argumento oscuro que multiplica el efecto negro y triste que me aburre tanto.
Porque hay mil motivos para dar gracias y estar satisfecho por el milagro que vivo, y para estar alegre en lugar de en tensión constante.. y porque prefiero estar positivo que triste y negativo, relajado que enfadado, optimista que pesimista. Y porque no tengo tanto tiempo como para permitirme renunciar a buscar esos motivos antes que ningún otro. Sin que por ello se pueda deducir que no me interese por el tema y menos que al no rebatir el argumento o la consigna es que esté en el punto de vista contrario o sea uno "de los otros".
Y esto es peligroso en los tiempos en los que más que nunca se reprocha la falta de un posicionamiento claro y la expresión incluso sobreactuada de tus opiniones. En que el etiquetado es ley y la falta de claridad en tus extremismos lleva a la defenestración social. En una época en la que nadie se explica que se pueda estar a veces de acuerdo con unos y a veces no. Y a veces de acuerdo con otros. Y a veces en parte solo. Y en la que la palabra traición está fácilmente en boca de muchos y la norma es la adscripción acrítica y la defensa de "los tuyos" digan y hagan lo que hagan.
Pago el precio de ser tenido por ello por muchas cosas que no soy y a veces me entristece. Se me tiene en ocasiones por lo peor, que es adversario en ideas (cuando a menudo ni las he dicho, pero mi silencio se interpreta como concesión al otro injustamente o incluso oposición por no manifestar expresamente acuerdo con lo dicho). O como pusilánime indiferente que deja la solución a los problemas en manos de otro cuando quien me conoce sabe que no es así y esa es acusación injusta (y sobre todo cuando tengo claro que no por cabrearme ni contribuir a un ambiente de tensión se arregla problema alguno. Porque otra cosa no, pero en lo de arreglar los problemas en foros de discusión inútiles y a base de gritos reales o virtuales en conversaciones de cuñados me declaro firmemente práctico y utilitarista.),.... o por neutral o equidistante,.... o simplemente perezoso,.. ..o de desleal para con los míos o traidor a la tribu.
Hay que gestionarlo. Vivir con ello. Es el precio de la convivencia. Cosas peores me soportan a mí mis contertulios. Es solo que a veces me siento grosero en mi huida, en mi cambio de tema brusco, en mi evasión de la cuestión lo más sutilmente que puedo. O peor todavía: tenido por lo que no soy, pensante de lo que no pienso por una presunción nacida de mi silencio que es lo que más odio en el mundo.
Me ha costado muchos años crearme un hábito desapasionado en el que solo me quedo con la esencia y trato de huir de la parcialidad subjetiva y maledicente para crearme un criterio. O para no hacerlo (o tener que expresarlo), que soy libre para ello también. Mi paz mental es el logro. Y es terreno sagrado.
(Y sobre todo es que ya aburre esa continua y cansina cantinela apelando a lo mal que está todo y lo malos que son los unos o los otros)
Y ya.
sábado, 16 de enero de 2021
sábado, 26 de septiembre de 2020
CUANTO PEOR MEJOR
Repugnancia.
Esa es la palabra que me viene a los labios como una arcada cuando me encuentro con esa actitud en un político. Y luego rabia pues suele venir seguida del intento de justificarse mintiendo al defender cínicamente que no es ese el motor de sus actos. Asco de ver cómo me sostiene la mirada con la misma fuerza que sostiene la farsa, aun a través de la pantalla o en la distancia de una declaración o un tuit.
¡No es cierto malditos! Sois miserables y claro que ese es vuestro método y os importa poco el daño que por vuestra culpa reciban los inocentes mientras lo ponéis en práctica. Hace tiempo que la felicidad del ciudadano dejó de ser vuestra razón de ser si lo fue alguna vez. A nadie engañan ya vuestras mentiras. Sólo existís para seguir ahí todo lo posible, para que ganen los vuestros, para continuar subidos al carro sin que os afecte quien queda por el camino. Cueste lo que cueste. Para dañar al otro cuanto más mejor, minarle y debilitar sus posiciones. Más tontos somos nosotros que os damos carnaza con el debate de las audiencias y la popularidad. El dato que buscáis no es el de las soluciones encontradas a problemas reales, ni el del descenso del daño o el incremento del bienestar. Sólo os importa cada mañana consultar si os han dado más likes que al adversario o si le habéis socavado suficientemente.
Cuanto peor mejor. Cuanto peor para el otro mejor para vosotros. Cuanto más sufrimiento más razones para decirle a alguien que lo ha hecho mal y señalar culpables sin proponer otra solución que el relevo por vosotros. Para que empiece de nuevo la rueda y cambien solo los jugadores, no las reglas.
Claro que ese es vuestro lema. Cuanto peor vaya más posibilidades de atacar al que está en el poder desde la oposición. Más cañonazos a su línea de flotación a ver si se quita para poneros vosotros, que es lo único que os preocupa.`¿Quien va por delante?´ es la única pregunta cuya respuesta importa.
Insultáis mi inteligencia obscenamente con vuestras patéticas reprimendas mutuas y esgrimiendo, como si no nos diéramos cuenta del truco, citas, datos y estadísticas para justificar con apariencia de rigor objetivo y respaldo de autoridad vuestras miserias. Y os escupís a la cara y arañáis como gatas mientras nos decís que estáis buscando puntos de encuentro y vías de colaboración y entendimiento por sentido del deber y de estado y por vuestro acentuado espíritu de servicio público, cuando en realidad solo buscáis culpables que lanzaros unos a otros como balas para agredir al oponente y desgastarle en la esperanza de que sigamos cayendo siempre en el engaño.
Y luego salís y nos miráis con vuestra entrenada cara de sinceros, y nos decís que estáis haciendo todo lo posible.. aunque no sepáis muy bien de qué estáis hablando en ese momento ni sobre qué tema toca hoy engañarnos. Y de reojo os aseguráis de dar un buen perfil y de entrar en el momento justo en que se enciende la bombilla roja de la conexión con las noticias en directo.
Por supuesto que os alegra que le vaya mal al enemigo, sin pararos a pensar si eso se expresa en despidos, en ruinas, en muertes, en sueños que escapan, en dinero o en tristezas, porque esa ventaja sobre el otro es lo único que veis, y no la desgracia de los peones prescindibles para los que vuestro tablero de juego es nuestra vida. Y en el colmo del cinismo nos retáis mirándonos diciendo que si no nos gusta votemos a los otros sabiendo que también sois vosotros. Y que el farol os va a salir bien pues tenéis todas las cartas en la manga de la alternancia, en la del miedo o en la de la lealtad ciega de los simples.
Y ya.
(Para mayor abundamiento pinchar aquí)
viernes, 7 de febrero de 2020
RECETA PARA UN DISCURSO POLARIZADOR
- Invente insultos y palabras ofensivas propias. Cree sus propios mantras que luego los simples puedan repetir en sus memes y en la barra del bar mientras mastican el palillo. Repítalos hasta saciarse. No se canse de ello. Diga mucho lo de "Los marqueses de Galapagar" y tal. Ese humor tan "básico" ha demostrado tener gran predicamento entre los idiotas.
- Introduzca la sospecha sin necesidad de pruebas (por más descabellada que parezca la teoría) y una vez dejada caer actúe desde ese momento como si hablara de algo probado.
Habrá echado a rodar la bola de nieve que crece en tamaño sin mancha en su conciencia, ya que, como todo el mundo sabe, usted no es responsable de lo que otros hagan con sus palabras.. Las consecuencias que pueda tener su discurso escapan a su control y no son cosa suya. Evidentemente.
Habrá conseguido delimitar claramente quién es de los suyos y quién el enemigo, pues quien no esté de acuerdo (es más quien no esté furibundamente de acuerdo con usted o como mínimo igual de ofendido o cabreado si no más..) podrá ser objeto de sus ataques (y de su turba de seguidores) desde ese momento, ahorrando así gran cantidad de tiempo y esfuerzos baldíos en oír al otro y sus ideas.
Y ya.
sábado, 25 de enero de 2020
INSULTAR POR CONEXIÓN
buscando su daño sino el refuerzo íntimo
en el argumento del discurso y en la fuerza del orador"
Para mí la situación insultante perfecta es mi respuesta a alguien que no entiende muy bien lo que se le ha dicho pero tiene la sensación, ese remusguillo interior molesto, de que no ha sido bueno (Y se queda deseando decir al menos "Y tú más" -pues no le da para mucho más su ingenio- pero no se atreve por no estar seguro de haber sido atacado). Y a su lado alguien con la suficiente inteligencia para haber captado la ironía levanta la comisura del labio cómplice disimuladamente. Y es que a quien más me gusta insultar (por devolvérsela cuando lo merece) es a los "idiotas contradictorios" ("idiota" en el sentido de falto de inteligencia suficiente y "contradictorio" en el de creerse que la tiene).
Y de entre todas ellas la que me parece más penosa es la tan frecuente forma de insultar mediante simplemente enumerar adjetivos tenidos por negativos. Lo llamo insultos en cadena o insultos conectados.
Funciona así:
Llega el simple y oye o lee algo con lo que no está de acuerdo.
La inmediata conexión cerebral bandista que se produce en su cerebro es la de que el otro (el de opinión distinta) es su enemigo..
.. y se siente en la necesidad de responderle, pero no con contra argumentos a su idea, sino con insultos.
Y HACE UNA LISTA MENTAL DE PALABRAS QUE LE SUENAN A INSULTO Y SE LAS LANZA EN RISTRA (Y lo peor es que por alguna extraña deformidad cerebral aún no localizada entiende que entre ellas hay conexión y coherencia. Que quien es una cosa siempre es la otra)
Y todo ello en segundos. Es como un test de Rochard instantaneo; ¿a que te suena esto? Pues a esto. Sin más. Automático... Y, como el test, nos dice mucho del insultador.
.. Si eres aficionado a los toros eres un facha al que le tiene sin cuidado el puto planeta y los derechos de la mujer. Es evidente. Alguien debería escribir un libro sobre esto.
Esta simpleza en la construcción del pensamiento está muy extendida y está destruyendo toda posibilidad de ir hacia un modelo de sociedad civilizada. Demuestra no solo la falta de conciencia del alcance y consecuencias de lo que se dice sino también la enorme ignorancia de quien lo dice -en este caso no saber lo que significa nazi ni la dimensión del contenido del término-, y una imperdonable (se suele justificar por ingenuidad o juventud) "audacia" intelectual. Puede que la civilización la construya el filósofo con su pensamiento, el artista con su arte, el legislador con sus leyes, el general con sus conquistas y la aportación cultural decantada durante años en una época concreta, pero la destruye el mal uso del pueblo y la debilidad en protegerla del político.. Se destruye cuando se impone la visión del simple sobre los principios y valores universales.
Eso por no hablar del "abaratamiento" del uso de ciertos términos del que ya he comentado mi opinión en otras ocasiones.
Y ya.
Nota: No creía que a estas alturas de blog tras casi 8 años y cientos de entradas intentando explicarlo hubiera que aclarar que con estas entradas no estoy poniéndome a favor de una postura u otra (en este caso no defiendo ni dejo de hacerlo a los aficionados a los toros) sino que denuncio una actitud social y personal (el bandismo, el sectarismo, el frentismo, la polarización acrítica, la adhesión ciega a "lo que se espera que diga uno los míos", la obligación social de posicionarse claramente a uno u otro lado con el paquete de ideas que conlleva eso, etc.) que entiendo sumamente perjudicial para la convivencia, pero a la vista de algunas respuestas que recibo se ve que si hace falta hacerlo.
miércoles, 1 de enero de 2020
TIPOLOGÍAS

(Dichoso aquel que puede elegir con cuál afrontarla. La mayor parte de la gente no puede. Reacciona según sus sentimientos sin más racionalización):
1) Enfado, rabia, cabreo (insatisfacción, irritación, desconfianza, desafección, indignación, radicalización, búsqueda de culpables, odio en último extremo)
2) Amargura, tristeza, rendición (depresión como manifestación final)
3) Activismo verdadero, idealismo sea del color que sea, ganas de cambiar las cosas (decepción o frustración como resultado)
4) Ironía, cinismo, no dejarse amargar ni enfadar, apartarse de la realidad como mecanismo defensivo mediante el humor, ver el lado gracioso, tomárselo a risa.. (Suele venir de la decepción y lleva al desentendimiento)
5) Activismo falso, postureo, partidismo mal entendido (qué hay de lo mio). Lleva a la partitocracia y a la corrupción.
6) Interés externo, egoísmo.. cómo sacar tajada, de qué me vale a mí (Lleva al Lobbysmo y al ultraliberalismo salvaje)
7) Interés íntimo, superación por la realidad, sumisión, debilidad, baja autoestima.. ¿cómo me defiendo yo de esto? (egoísmo defensivo). Suele desembocar en facilidad para la manipulación.
8) Cansancio, hastío, hartazgo, desengaño (Termina en Tristeza en un 87% de las veces y el resto en enfado. Siempre conlleva decepción y desentendimiento o desafección).
El enfadado (1) tiende a despreciar las otras posturas por poco comprometidas e implicadas en la solución de un problema que a él le parece gravísimo (Para él son tibios como mínimo, o "equidistantes" que en su idioma significa cobardes) salvo si desemboca en 3 siempre que sea en su bando (El enfado suele disfrazarse de activismo e implicación pero esconde dogmatismo, polarización y sectarismo.. y a veces xenofobia y racismo).
El amargado puede desembocar en 1 (Cabreo) o en 4 (Desentendimiento)..
..Igual que el 4 (Cínico) puede acabar en 2 (Amargado) si baja la guardia.
El Egoísta (6) es una forma negativa de cínico a la que se añade el interés y suele disfrazarse de activismo (falso) -5- con el que colabora de manera cómplice en la corrupción.
El falso activismo suele disfrazarse de activismo verdadero pero no engaña a nadie. Es otra forma de cinismo mala.
Así mismo el activista verdadero suele acabar en amargado salvo que lo maneje bien y entonces acaba en cínico. Un idealista es un decepcionado que todavía no lo sabe.
Por último el debilitado a la defensiva (7 - egoísta por supervivencia-) es del que se aprovechan y puebla las filas de los manejables por los enfadados, los activistas y los egoístas.

