jueves, 12 de abril de 2018

ÉTICA SOCRÁTICA


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- ¡Pero Randy, tío.. ¿que te ha pasado? ¡cómo tienes la cabeza! ¡Vaya chichón! ¿Un golpe?
- ¡Que va! Un bulto que me ha salido. Vengo del medico de mirarlo.
- ¿Y qué te ha dicho?
 - ¡Pues es que resulta que soy un neo-socrático oyes!
- ¡No fastidies! ¿Y eso?
- Pues ya ves.. se me quedaría algo de mi educación clásica y se ve que ha salido por algún sitio.
- Joder, pues yo no te había notado nada.
- No me digas que no te habías percatado de que siempre me he puesto muy pesadito con eso de la búsqueda de la virtud , la justicia y esas cosas..
- Pues ahora que lo dices un poco brasa si que eres con eso.
- ¿Ves?
- Y ¿que me dices de lo de resistirse al interés personal si entra en conflicto con la verdad?
- Cierto. Hasta cansino te pones con eso.. ahí, predicando desde tu púlpito en tu blog y en tu libro.
- Pues ahí lo tienes. Resulta que eso es huir del relativismo de los sofistas. Sócrates puro.
- No había caído, pero ahora que lo comentas también eres bastante insistente con lo del buen gobierno de la res pública, lo de la duda continua como motor, lo del respeto a las leyes por encima de todo, tu sentido de la democracia, eres muy irónico para presentar tus tesis, sientes placer con el debate inteligente y.... no te lo había dicho nunca, pero se te nota mucho tu truquito de reconducir a tu interlocutor a través de preguntas hacia la conclusión a la que le quieres llevar.
- Ahí lo tienes. Aplastante ¿No?
- Joder, pues solo espero que no acabes igual que él.
- Ya.. muy coherente y tal, pero no mola.
- Bueno, bien mirado.. tú ya has dejado muchas mas cosas escritas que él.
- Si. Eso si.
-... de todos modos estoy pensando que te conozco desde hace tiempo y también eres muy dado a escribir tus teorías en forma de dialogo.. y a concebir la realidad como modelos perfectos a los que tender.
-.. pues tienes razón.
¡Oye... ¡A ver si vas a ser neo platónico y no lo sabías!
- ¡Joder! Pues ahora que lo dices.. Me vuelvo al médico a que me lo miren eso bien mirado, que es mejor prevenir..

Y ya.

domingo, 1 de abril de 2018

"ES QUE ESO ES LO NORMAL"

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"La normalidad es un lugar en que se esconde gente muy rara"

Reconozco que en una cultura en la que usamos la misma palabra para referirnos a lo que es correcto y a lo que es habitual es difícil aceptar a quien decide salirse de lo establecido. En español algo es normal o no lo es. Y la carga que usar ese término conlleva es enorme aunque no nos paremos a pensarlo. En nuestra lengua y nuestra mentalidad lo aceptable desde el punto de vista ético (lo "bien hecho"), es lo que hace la mayoría de la gente. Otros idiomas distinguen "right thing" de "often, usually".. La misma expresión "Salirse de la norma" añade a la connotación estadística (no cumplir con la media, con lo "habitual") otras tres acepciones en nuestra psique: normativa (la norma como lo regulado), ética (corrección desde el punto de vista de los valores) y social (aceptación/rechazo)
Con estos antecedentes lingüísticos la diversidad lo tiene crudo. Lo "no normal" (lo raro, lo extraño, lo distinto..) conlleva una carga peyorativa enorme. Son términos en esencia negativos. No solo se refiere a la frecuencia con la que aparecen, sino que nuestra cultura y pensamiento asume que son sospechosos a priori cuando no directamente negativos y rechazables.
Oí en una ocasión a alguien decir "que manía.. ¿tanto les costaría ser normales?" y se me encendieron todas las luces de mi detector de intolerancias y catetismos provincianos. Una alusión como aquella encierra miles de años de poso vigilante ante lo distinto, de miedos, de xenofobias, de control, de supremacismo, de dogmatismo, de nacionalismo, de fanatismo, de inquisición, de corporativismo defensivo,.. Lanza el mensaje del rebaño, del conformismo, de la recomendación de no destacar.
Nuestra forma de hablar (que es tanto reflejo de nuestra forma de pensar social como constructora de esta) nos empuja a la discriminación al señalar sutil e inconscientemente al diferente (a quien supone una incidencia en la regla general) no solo como una nota inesperada, sino disonante, discordante y rompedora de la armonía, una distorsión de la linea recta tranquilizadora, una aberración que nos provoca ansiedad, una bola negra llamativa entre las blancas, y que por tanto requiere extirpación. Lo irregular es negativo, imperfecto, curable, se puede arreglar.. Lo minoritario es indeseable respecto a la deseable uniformidad. Esa incómoda y molesta punta de pico destacada llamativamente en la agradable gráfica plana nos desasosiega. Todos llevamos a un pequeño dogmático dentro que sueña con un mundo en que nuestras ideas se impongan y no haya disidencias. Todos pensamos alguna vez que los otros están equivocados y no nos explicamos como es que no lo ven tan claro como nosotros.  
Y esta visión que cabría ante un tumor o ante un delincuente no cabe en otras realidades  distintas a la "habitual" ya sean estas posturas filosóficas personales, distintos cuadros de valores, creencias religiosas, opciones sexuales, visiones políticas .. y mucho menos por supuesto deberían tener cabida en cuestiones meramente estéticas como lo racial, la vestimenta o el peinado.
La cuestión tiene un enfoque distinto además y en el que merece la pena detenerse un momento en la reflexión, en la sacralización de las mayorías, que por serlo se creen en el derecho de imponerse (por exiguas que sean las diferencias con las supuestas minorías en algunas ocasiones -verbi gratia el "process"-).
A toda esta reflexión podemos añadir además el hecho comprobado por la experiencia de que cada cual tiene su propia pedrada y en realidad "la normalidad es mucho más minoritaria de lo que pensábamos" (Y si no lo creemos bastaría para comprobarlo  que un diablo cojuelo levantara los tejados de las alcobas y pudiéramos tener acceso a las fantasías sexuales  "rompedoras de reglas" que cada uno lleva a cabo en la intimidad). Si amigos, todos sabemos que en muchos ámbitos lo público y lo privado no coinciden (redes sociales, sexo,..) y las reglas aceptadas socialmente no siempre se cumplen. Y el respeto a las minorías se acepta. Y lo innovador deja de tener connotación negativa pasa asumirse que puede ser positivo, .. o neutro.. o darnos igual. Y la regla pasa a ser la excepción, y hay tantas excepciones (Cada individuo es una) que la supuesta excepción se convierte en regla. Y lo normal es lo diverso. Cada vez más. Por suerte.

Y ya.

Otro día le daremos una pensada a la relación entre la "normalidad" (aceptación social) y la "tradición", y de como por ser algo que "siempre se ha hecho así" ha pasado a ser asumido sin pararnos a pensar si es bueno o no.

lunes, 19 de febrero de 2018

LA POLARIZACIÓN DEL BANDISMO (Y valga la redundancia)

"- Pero yo ... ¡odio a los romanos!
- ¿Ah, si..? ¿Cuanto?
...
- ¡Mucho!
-Admitido"

La vida de Brian
Monty Pithon


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- Son estos tiempos extraños, amigo Sancho.

Sociológicamente asistimos a un momento desagradable en las relaciones humanas. Vemos al mismísimo bandismo polarizarse. Y ya es el colmo. No solo es que se asuma como normal que las personas estemos en frentes, sino que vemos como estos exageran sus posiciones llevándolas al extremo del arco y ya solo se admiten las posturas si son opuestas en su expresión más gráfica y alejada.

Esto tiene varias explicaciones. Yo me quedo como Okham (Y como Holmes y como Guillermo de Baskerville) con la más evidente: el pensamiento ha reducido su nivel al del eslabón más débil y reinan los idiotas. Si no, no me lo explico.
Se trata de  ayudar a entender la realidad a los menos inteligentes (y ya de paso pues si los manipulamos un poco no va mal) y para eso nada como una explicación visual, para bobos, para que hasta el menos capaz la entienda. Las concepciones e ideas no pueden tener matices. Mucha gente no alcanzaría a entenderlos. Así que hay que explicar la realidad con dibujos, como los relieves en las catedrales en la edad media para el vulgo. Los simples necesitan exposiciones sencillas y fáciles de comprender. Y ninguna mejor que la imagen de dos orillas, de un arco en que situarse (mejor en los extremos), la idea de "estás conmigo o contra mi" y "nosotros pensamos A y los otros B". O su expresión más manipuladora: "No nos vale con que digas que eres de los nuestros, tienes que ser el más fanático de los nuestros, o si no, no te creemos". Y claro, así nos va. Eso tiene sus consecuencias.

En ello influyen de manera determinante otros rasgos sociales de nuestros tiempos. Creo que uno de los que más lo hacen es el del curioso fenómeno reciente del "adelgazamiento de la epidermis" que sufre la raza humana en occidente de un tiempo a esta parte. Gentes de piel excesivamente sensible que se ofenden en nombre de colectivos (a los que a veces pertenecen solo por alejadas conexiones) a los que dicen representar sin que nadie les haya otorgado tal nombramiento. Suele ir aparejado a la conciencia de sentirse seres especiales llamados a hacer esa defensa ante el hecho indiscutible de que "o lo hacen ellos o no lo va a hacer nadie pues los demás miembros del supuesto grupo de pertenencia son unos memos que no verían que les están insultando ni aunque les dieran con el insulto en los hocicos".
Es este un fenómeno reciente y casi ya rasgo característico de estos tiempos en que vivimos. Antes no se daba. Y al preguntarnos el motivo cualquier analista sociológico, e incluso cualquiera a quien preguntes por la calle aun sin un título que respalde su opinión, se da cuenta de que se debe al papel de las redes sociales, que se han convertido en el campo propicio para que los menos favorecidos intelectualmente puedan vomitar su ira en forma de opinión disfrazándola de derecho democrático y de libertad de expresión. 
Reforzados por el eterno paradigma de que "cien millones de moscas no pueden estar equivocadas" se alimentan de su mierda retroaolimentada. Mierda espiral que crece a medida que otra mosca se suma al linchamiento con su intervención falta de sentido crítico y llena de ignorancia y maldad. En las redes cualquiera opina y en megas y gigas lo mismo pesa la del doctor en antropología (que por otra parte no está a salvo de ser un idiota) que la del primero que pasa por allí y suelta su idea de un tema del que hasta un segundo antes no había oído hablar. 
No hay texto alternativo automático disponible.
Y a esa opinión sin base se suman otras, y entre ellas se refuerzan necesitadas de sociabilidad y de respaldo a su inteligencia débil, y eso hace que se extremen cada vez más los puntos de vista protegidos al calor de los míos, y a eso añade una dosis de anonimato y dos de sociopatía necesitada de sentir que alguien te escucha, tres likes y un retuiteo.. y ya la tenemos liada: el insulto en redes sin medir las consecuencias, la afirmación de cosas graves, la imputación de un hecho que está recogido en el código penal, la calumnia, el rumor falso malintencionado, la noticia fake para joder (o para pasar e rato), el chiste fácil que crees solo estar siendo oído por tu micro red de contactos pero que se extiende sin tu permiso y deja de ser controlable.. Y sus derivadas en el bando contrario en forma de respuesta airada, en el trolleo, en el enfrentamiento primero personal y luego de los tuyos (a los que no conoces pero te dan su eterna adhesión e inquebrantable lealtad por vuestra coincidencia de pareceres en eso o en otro tema) que se suman en tu apoyo..

Y ya está: polarizadas las posturas, situados los ejércitos en liza, cabreado el personal..

Lo llaman fenómeno fan y creen que viene de alguna raíz etimológica inglesa relacionada con seguidoras de grupos musicales adolescentes y no nos paramos a pensar que viene de fanático, con todas las letras (Y consecuencias).

Y ya.

martes, 30 de enero de 2018

LOS FACHAS YA NO SON LO QUE ERAN



Pues si, resulta que ser un "facha" ya no es lo que era.
En consonancia con su recién estrenada política de ”aceptar por el uso extendido” (*), la RAE, en un nuevo giro interpretativo del “Limpia, fija y da esplendor” ha terminado asumiendo el sentido de FACHA como “cualquier persona que piense distinto a mí y se atreva a decirlo en alto”  (máxime en los casos en que quien use el término pertenezca a la corriente de pensamiento único, a la de lo políticamente correcto o a cualquier colectivo o corriente que, por extrañas razones inexplicadas, relacionan sus postulados con la tradición progresista y de izquierdas: como por ejemplo –por 25 pesetas cada una-: el nacionalismo independentista catalán o vasco, el populismo de Podemos, el feminismo extremista, ciertos fanáticos del activismo gay, apóstoles de un animalismo que ha perdido el norte y otras cosas que hay que ser y causas con las que hay que implicarse y abrazar apasionadamente sí o sí, o si no es que eres un p*** facha).

Ejemplos de uso aceptados: “Pero.. ¿Votas a ciudadanos? ¡Si son unas fachas!”

Y es que al igual que hay que tener claro que los Jordis no son “presos políticos”, los “scratches” no son terrorismo,. y que esas son utilizaciones inapropiadas por exageración, así hemos de considerar la utilización del término “facha” para todos los usos que recientemente vemos que se le dan y que curiosamente se aplica a personas de todo el espectro político siempre que contradigan al fanático proselitista que se cree de izquierdas, incluidas personas indubitadamente de izquierdas y que en algunos casos han tenido que soportar ellas mismas a los fachas (estos sí a los de verdad) precisamente por sus ideas y por atreverse a defenderlas cuando eso era un acto valiente..
Y hay que hacerlo por justicia (aparte de por corrección y rigor histórico y terminológico) para no menospreciar precisamente a quienes sí sufrieron a los verdaderos fachas para los que habría que reservar el término despectivo (precisamente para mantener su verdadera dimensión y no banalizarla) y que fueron los descontrolados de Falange en la represión de posguerra, los guerrilleros de Cristo Rey de Fuerza Nueva enguantados y engominados que campaban a sus anchas en los principios de la transición, los asesinos de los abogados de atocha..

Hemos aceptado frívolamente esta reducción de llamar fachas  a los votantes del PP (o a cualquiera que me contradiga si me creo en poder de la verdad progresista) y no nos damos cuenta que el término tiene grandes similitudes con “NeoNazi”, que nunca aceptaríamos como insulto moderado.

.. O eso o es que quien lo usa demuestra una gran ignorancia histórica, que también.

Para mayor abundamiento en el tema.

.. Y ya.


(*) En la línea de las aceptaciones de “Almóndiga, “Cokreta”, etc.

lunes, 1 de enero de 2018

YA IBA SIENDO HORA


..De que un blog dedicado a la crítica a la manipulación y a ensalzar como valores deseables la búsqueda de la verdad y la objetividad guardara un minuto de silencio en homenaje al paradigma histórico del periodismo español de calidad. 

Manuel Chaves Nogales personifica el periodismo de verdad, el único periodismo que debería llevar ese nombre. En un momento histórico, la guerra civil española, en el que abanderar la verdad te costaba la vida con frecuencia y la objetividad era todo menos un aliado porque podías ser tachado de traídor por los dos bandos por ella, Chaves Nogales nunca renunció a su profesión, la de contar los hechos, con objetividad periodística, lo que debería ser (pero no lo es) una redundancia.

Fue un cobarde para unos, por no significarse en su opinión más claramente. Por no dejar a un lado los abusos de ese bando, de "los suyos", de los mismos que le acusaban de traición por supuesta equidistancia o de tibieza en su posición poco o insuficientemente agresiva contra el otro bando. Por no perdonar las injusticias que estos cometían fue tenido por poco fiable. Por no ponerse suficientemente del lado de "los suyos".  Por no atacar con la suficiente ciega ira a "los otros", por no compartir su fanatismo en aras, no de la moderación, sino de la verdad, más que cruda y cruel a veces en sus crónicas y obras.

Fue un "rojo" con el que acabar para los del otro lado, por no condenar el marxismo o por insultar al fascismo. Por contar las cosas como las veía y eran sin el matiz de los intereses ni la influencia de quienes necesitaban proyectar una visión concreta aunque no fuera cierta, ni el miedo del chantaje. Por no prestarse a la propaganda que sustituye y contamina el verdadero periodismo. Por no contribuir a envalentonar a las tropas o a acobardar a la población salvo si eso era consecuencia de reflejar lo que estaba pasando.


Por mirar la realidad con ojos de verdad, por ser ecuánime en la búsqueda del dato, por narrarla con pasión pero sin ceguera fue un enemigo para todos menos para los hombres y mujeres honrados que quieren hacerse una idea veraz de cómo son las cosas y para ello necesitan información que les ayude en su tarea. Eso es (debería ser) el periodismo.

lunes, 18 de diciembre de 2017

LO JUSTO


En una época en que en la ciencia ficción y el cine (que curiosamente aunque sea por el interés comercial se ha convertido en el último refugio desde donde se nos proponen temas para "hacernos pensar") está de moda el debate de qué es lo que nos hace humanos (Blade Runner, Yo Robot, I.A., Matrix, Robocop, El hombre Bicentenario, Ex-Machina, Frankenstein, Terminator..) hasta el punto de haberse convertido en uno de sus temas centrales... yo he decidido que ese rasgo es la búsqueda de la verdad, es decir: "LA LUCHA POR SER JUSTOS"

En mi vieja colección de palabras gastadas por el uso en cuyo significado no nos detenemos y ya casi nadie parece recordar, destaca la palabra JUSTO. Ya nadie la usa. Nadie habla de lo que sea o no justo. A lo sumo utilizamos en el lenguaje el término "justicia" refiriéndonos más al poder judicial, a la jurisdicción, al sistema.. que al concepto. Pero no es "Justicia" la idea que hoy me hace pensar y a la que doy vueltas, sino JUSTO. ¿Qué es ser justo? ¿Quién es justo? ¿Cuándo no lo somos?

- Justo te está ese pantalón que no te entra del verano pasado a este. - Dice mi Pepito Grillo sarcástico.

"Causa Justa", "Justos entre las naciones".. (sigo yo pensando para mi sin hacer caso a sus impertinencias, a mi bola y con mi pedrada personal) ..Lo que sea ser o no ser justo ha sido objeto de estudio y pensamiento ético desde hace milenios. Ser Justo ocupó las reflexiones agustinianas, aristotélicas, budistas. Hoy es un término (tanto semántico como conceptual) en pleno desuso. 

Si un genio me preguntase cual es el rasgo que quiero para mí, para quien me rodea, para mis hijos con intención de concedérmelo como deseo y me presentara su terna a elegir entre la bondad, la honestidad y la justicia creo que me decantaría por ser JUSTO. Me pregunto ¿Qué te gustaría pensar de ti mismo el último día? Y mi conciencia me responde: me gustaría poder contestarme FUI JUSTO (*) Porque serlo habría implicado haber sido bueno y honesto. O dicho de otra manera me parecen facetas de un mismo diamante. 
La verdad (lo que está bien y lo que está mal, la idea de lo correcto) está ahí, y es nuestra obligación su búsqueda. Ser justo es ante todo amar la verdad por encima de todas las cosas, y sobre todo por encima de tu interés. Es tenerla por valor sagrado e inatacable. Y defenderla. Ser justo es reconocer en el adversario sus cualidades si son ciertas a pesar de luchar contra él. Es tener principios correctos (basados en la bondad) y mantenerlos aun cuando te pongan en peligro. Es saber donde está lo correcto y ser riguroso en esa autoexigencia aun cuando no te conviene. Es ser ecuánime, que no equidistante ni indiferente, es ser empático, que no identificado con otro. Ser JUSTO es la razón de ser del periodista si lo quiere ser de verdad, del juez, del árbitro, del investigador, del científico, del sacerdote.. pero no del abogado, del político (por desgracia), del comerciante, del empresario (tristemente).. que se mueven por otras razones (razones que ganan en nuestros días la partida).
Ser justo no implica perdón, sino equilibrio y moderación. Templanza, que no pusilanimidad. El perdón es admirable pero está fuera de la justicia. Por mucho que las raíces de la sociedad occidental sean cristianas no hemos incorporado a nuestro código el perdón y sí la justicia (salvo en la polémica figura del indulto). Y ello está bien porque el perdón debe ser íntimo y personal, y la justicia pública y colectiva.


- Pues siempre pensé que hacer lo justito era otra cosa.

No banalices. Ser justo es una actitud de continuo esfuerzo, pues no es connatural al hombre. Un gesto de freno a las pasiones, al odio, a la ira, a aquello que nos nubla el juicio y nos hace alejarnos de la verdad a cambio del interés. Tiene más que ver con enfrentarse a la muerte tranquilo que con un equivocado sentido de retribución o venganza. La inclinación natural es a la comodidad, a la defensa del interés por encima de lo correcto, de los tuyos, de tu tribu, aunque no tengan razón. Todo en la ética humana exige fortaleza y voluntad. La pereza consiste en dejarse llevar por los instintos e instalarse en aquello que no fuerza nuestros deseos primarios. Es contraria a la ética, que exige posicionamiento, autoimposición y sacrificio desde esa óptica. Ser Justo visto así es contranatura y sin embargo esa postura de lucha contra lo que nos pide el cuerpo es en sí misma la esencia, lo que nos hace humanos como especie (**)

.. Es preguntarse antes de hacer algo ¿perjudico a alguien con ello? ¿Sirvo a la verdad? ¿Lo hago solo porque me beneficia? ¿Hago lo correcto?..


..Es Luke decidiendo no matar al emperador para no caer en el lado oscuro, el conflicto de la conciencia, la tensión dialéctica consigo mismo, la eterna lucha del ser humano. Es mantenerse en el lado correcto en esa pelea diaria.


- Me parece bien. Es más.. me parece justo y necesario.


Y ya.
























((*)  Y hablo de lo que me gustaría poder decir de mi, pues aunque por lo que me gustaría ser recordado también es eso creo que ello exige que todos los demás lo sean y no es así.
(**) Es más que evidente que no es el rasgo que nos hace humanos individualmente porque en ese caso estaríamos rodeados de seres inhumanos aunque su parecido físico con quienes si persiguieran ese horizonte ético fuera enorme. 

martes, 3 de octubre de 2017

EL VERDADERO ENEMIGO

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El verdadero enemigo, ese contra el que hay que luchar con todas las fuerzas, es el fanatismo, el dogmatismo. Toda postura cuyo defensor no pueda encabezar su discurso con "Puede que esté equivocado" o "Esta es mi opinión pero estoy abierto a intentar entender la tuya".

DOGMATISMO es creerse tan en posesión de la verdad que se piense que el discrepante está equivocado por completo, tanto que he de corregirlo, convencerlo, señalarlo, marcarlo, acusarlo, apartarlo, hacerle sentir incómodo, atemorizarlo, excluirlo, expulsarlo a ser posible, tacharlo de enemigo, de traidor, eliminarlo en último extremo, construir una sociedad solo de los míos o de discrepantes callados por miedo. Dejar claro de manera aplastante que es evidente que la verdad está conmigo, que tengo la razón, que no cabe otra visión distinta a la mía,..
Creerse tan poderosos avalados por la verdad absoluta que te respalda como para sentirse legitimado a sustituir al otro en su capacidad de decisión dado su error evidente, considerarse validado para imponer tu verdad a los otros aunque sean mayoría por considerar que están errados y porque tu verdad es lo suficientemente importante como para estar por encima de ellos y sus miserables conciencias inferiores.

Es salir como ejércitos de camisas pardas o vigilantes de la pureza y el cumplimiento de la ley islámica a amedrentar al otro, a sus hijos pequeños, a sus familias. Es hacer listas de los que no hacen lo que yo quiero, opinan distinto o no se muestran tan entusiasmados con mi causa como deberían y como yo juzgo que habrían de hacerlo. Asegurarme de que van a votar o incluso de qué han votado lo correcto, hacer imposible la convivencia con ellos si no se someten. Es invadir las aulas a gritos, es contar a los otros, es divulgar sus nombres para que todas las alimañas ávidas de sangre y de "enemigos necesarios" tengan en quien cebarse. Es ser turba callejera, coaccionar a los periodistas, amenazar a los que colaboren con el adversario, intimidar a los viandantes, a los comerciantes, a los demás ciudadanos.. Es convencer de tus ideas a las mentes que están creciendo para que cuando sean mayores nutran tus filas. Es decir que por encima de la ley está tu visión de destino de tu pueblo y que ante eso nada debe detener tal poder.

Es avanzar orgullosos como camisas negras por la calle mayor en muestra de que ahora eres tú quien manda y que se va a hacer desde ahora lo que tú digas. En señal de que quien discrepe se las verá contigo y será aniquilado socialmente en el mejor de los casos. Y hacerlo amparado por lo que crees un bien superior, tus ideas, aunque sea para imponerlas a quien piense distinto. Tan superior que merece la pena barrer al otro si se resiste. Sin tener su realidad y su propia visión en cuenta. Es asomarse al balcón y declararte guía de tu pueblo saltándote la ley y sin el respaldo de la garantía de la democracia argumentando que no te dejan otra posibilidad dada la "cerrazón" de los otros. Es la incoherencia de sostener que puesto que no quieren dialogar tu postura será imponer.

En los casos más extremos se manifiesta como enfermedad incluso; esa forma de esquizofrenia que distorsiona tanto la realidad que se tiene ante los ojos que se termina creyendo la única y verdadera, sin alcanzar a comprender cómo es que los demás no la ven como tú. O la que permite relativizar los principios poniéndolos, por importantes que sean, al servicio supeditado de la causa mayor de tu causa.

Esa SI es la verdadera definición de una actitud fascista aunque no encaje exactamente con la definición política de fascismo.

Y SÍ, hablo de lo que los independentistas catalanes más radicales están haciendo con el resto de los catalanes. Ahora SÍ se puede hablar de opresión, pues ahora SÍ hay catalanes oprimidos allí. Han vuelto a demostrar que son más españoles que nadie. Tienen en el ADN la esencia de serlo: el revanchismo. En cuanto se han sentido con fuerza suficiente han olvidado lo que se sentía siendo minoría y han optado por aplastar la diferencia sin medida hasta anularla.

Si alguien se preguntó alguna vez por qué no hizo nada el pueblo alemán ante el avance del nazismo igual encuentra explicaciones en la realidad a su alrededor hoy.

Y ya.

Para mayor abundamiento