sábado, 3 de noviembre de 2018

MIRANDO HACIA DENTRO




Me preocupa últimamente estar permitiendo que mi obsesión por ser justo esté dejando paso a una equidistancia cómoda. A confundir mi defensa de la necesidad de tratar de entender al otro con no posicionarme cuando es necesario. A no defender aquello en lo que creo por poner por delante la idea de autolímite y de moderación. No se trata tanto de que me preocupe lo que otros puedan creer, eso me preocupa relativamente. Es más una cuestión íntima y personal. Yo solo quiero reconocerme y recordarme continuamente que la verdad lo es independientemente de mis intereses. Y que así he de enseñárselo a mis hijos. Y que el motor del actuar personal debe ser la conciencia. Y que a menudo hay que forzarse para ser justo y honesto. Y que ser honrado consiste entre otras cosas en ser empático. Y que la moderación, el respeto al otro, el adogmatismo, la templanza, la tranquilidad y la búsqueda del justo medio son, lejos de ser defectos, las mejores virtudes que se pueden entrenar.

Pero también soy consciente de la necesidad de radicalidad en la defensa de ciertos principios, y que a veces en la lucha precisamente por encontrar el justo medio entre la honestidad y la solidez de principios y su defensa me inclino más por lo primero, lo cual ante mi propia conciencia me hace sentir en ocasiones pusilánime, que no es lo mismo que templado. Y que esto puede ser confundido con falta de compromiso, equidistancia errónea o incluso cobardía. Y que en esta incoherencia nada mi pensamiento.

Y pienso si no seré y actuaré así por comodidad, por evitar el conflicto, antes que por esa perfecta idea de honor en el reconocimiento desinteresado de la verdad sea la que sea y me afecte como me afecte. Y si no tendría que actuar a veces en defensa de los míos por lealtad aunque no esté de acuerdo con ellos, o vigilar más por mis intereses y menos por mi conciencia. Y si no me estaré construyendo una idea de mi mismo idealizada y caballerosa patológicamente por falta de valentía.
Y me reconforto a menudo cuando tengo esas dudas en el pensamiento de que estas propias dudas me honran. Y que esta lucha interna es en sí misma valiente. Y que estos también son mis principios y con ella los estoy defendiendo de manera radical. Y que es valiente seguir fuerte en esa concepción aun cuando es incomprendida por quienes te necesitan ver en alguno de los bandos para saber quien eres y se sienten confundidos cuando reconoces verdades defendidas desde distintos puntos del espectro si crees que lo son o no te adscribes claramente a uno de los frentes.

También tengo miedo de confundir en las ocasiones que me despisto la vigilancia por el amor a la verdad y la justicia por encima del interés personal con la mera pose "contra" o la base de partida de "lo contrario" de la corriente mayoritaria, contra lo políticamente correcto sin mirada acrítica. He de recordarme que la cuestión es estar conforme con mis principios y no contra nadie o ninguna idea y menos por prejuicio. O a confundir la herramienta (la vigilancia para no dejarme influir por el interés) con el objetivo verdadero al que aquella debe servir: el mantenimiento en la honradez.

Soy yo. Y bastante tengo con hacerme a mi mismo como para preocuparme si se me entiende desde fuera. Y ser yo significa poner la verdad en la punta extrema de la pirámide coincida o no con lo que yo crea o con lo que me convenga. Y luchar conmigo mismo por mantenerme firme en ser honesto aun cuando sabes que mejor te iría no siéndolo pero que no podrías vivir con ello.

Y ya.


("De acuerdo.. pero llámelo por su nombre:.. Nadar contra corriente. "¿Es eso?)

miércoles, 24 de octubre de 2018

HOMEOPATÍA IDEOLÓGICA

Imagen relacionada

Por ridículo que parezca avanzado el siglo XXI hay todavía quien cree que las propiedades de un elemento se "contagian" por contacto a otro elemento aún en cantidades infinitesimales si la dilución es la adecuada. 

Sin ir más lejos esta misma mañana el líder del PP, Pablo Casado, ha usado este argumento del principio activo de la "comunicación" de los caracteres a través del eter entre personas. En su esquema ha partido de ese curioso concepto de "memoria del agua" (metáfora de las relaciones políticas entre partidos, las alianzas y los acuerdos aun los presuntos y no formalizados) cuando ha presumido que dado que el lider independentista encarcelado formó parte de una conspiración para acabar con el sistema democrático español tal como lo conocemos,.. y puesto que le ha visitado en la carcel otro Pablo, Iglesias en este caso, para nadie sabe muy bien qué,.. y el presidente del Gobierno ha firmado recientemente un acuerdo para sacar adelante los presupuestos con el de Podemos.. Pedro Sánchez es un golpista. A piensa X, B se entrevista con A, el otro día B habló con C.. Ergo C piensa X. Los amigos de tus amigos son tus amigos. Permeabilidad entre capas. Vasos comunicantes automáticos entre idearios o posicionamientos políticos. La vieja teoría del peligro de los "Compañeros de viaje".

El lider conservador no es el único que trabaja con ese esquema mental que más que homeopático parece frenopático. Al mismo Pablo Casado o al lider de Ciudadanos, Albert Rivera, se les aplica ese mismo principio activo cuando se establece la presunción de que son lo mismo por contagio entre ideas. Si sus partidos votan en el mismo sentido sobre algo se puede derivar automáticamente que son iguales en todo.. Es más.. se les puede meter en el mismo saco y decir que son la extrema derecha con VOX, Salvini, el polaco, el Bolsonaro y la madre que los parió a todos (que para algunos debió ser la misma por similitud de lo similar). 

Pablo Iglesías ya es perro viejo en estas lides y se espera ese tipo de conexiones. Su formación nació en política bajo la falacia de ser considerada secesionista por su falta de beligerancia clara con el independentismo catalán y vasco. Siempre se les ha etiquetado por la industria de la manipulación mediatica como los "amigos de los proetarras" y en los casos más echaos p´alante como proetarras en sí mismos. Si no eres de los míos claramente estás contra mi. Es más.. si no atacas a los otros agresivamente es que eres de los otros. A mi personalmente no me gusta su postura en esos temas pero ello no me da permiso para una acusación tan grave por "contagio" o conexión por un cierto "contacto" ideológico (Y menos por no ser "tan beligerante como yo" contra ellos).

Yo me pregunto.. ¿Cual es la dilución máxima? ¿Cuantos escalones de separación debe haber para que deje de contagiarse el carácter primigenio contaminante? ¿..para que un acuerdo en un tema deje de considerarse complicidad filoetarra hace años y golpista ahora o polarización extremoderechista? ¿Solo se contagia lo malo? No es cierta esa teoría del contagio por las alianzas ni la que atribuye responsabilidades por conexiones lejanas bajo el argumento de la cooperación necesaria o de la carga de culpa por sus actos si alguna vez opinasteis igual sobre algo (O votasteis lo mismo), lo apoyaste en algo, simplemente tuviste que ver con él, se te vió tomando juntos un café o no le afeaste una conducta.. Es infantil el argumento de que "Si tu amigo hace algo mal y no le abandonas y te alejas sino que sigues siendo su amigo es que tú piensas lo mismo y por tanto también eres responsable de lo que diga o haga". No se me ocurre paradigma histórico mayor de una "Alianza" que los aliados en la segunda guerra mundial y sin embargo tampoco se me ocurre mayor aberración que presumir que Churchill era comunista por tener a Stalin como tal (Ni Hitler por firmar con él un pacto) o que fuera responsable de sus desmanes por haber compartido lado en la guerra.

La homeopatía no funciona. Tampoco es aplicable en política. No por compartir algo se comparte todo. Ese esquema solo engaña a los más simples.

Y Ya.

(Para mayor abundamiento pincha aquí..)


lunes, 8 de octubre de 2018

EL MAPA COMPLETO

Resultado de imagen de Nazis en el reichstag




Los españoles como masa somos muy simples (que no predecibles). Necesitamos imágenes gráficas que nos ayuden a entender la realidad. Y en cuanto a espectro político ya tenemos desde hoy el mapa completo.

No han valido de nada los esfuerzos antiguos de “UPyD” y los recientes de “Ciudadanos” y de “Podemos” intentando hacernos entender que ya no valían los viejos esquemas de derechas e izquierdas. Ya se ha encargado la sabiduría (o simpleza) popular de encasillar a cada uno en su sitio para facilitar la comprensión de donde se situaba cada quien en el arco. Aunque ellos no se quisieran ver encasillados en esas categorías. Vale más una imagen que mil palabras. Más desde luego que los nuevos esquemas por acertados que sean. Es una pared difícil de vencer esa de tratar de hacer entender que no tiene por qué haber bandos.

No fueron muy insistentes ni válidos tampoco los intentos del PP por hacernos ver que ellos eran más de centro. Y la insistencia del lenguaje mediático de acudir al simple grafismo de colocar en las puntas a la extrema derecha y la extrema izquierda, o el recurso fácil de tachar al que pensaba distinto como "facha" o "Podemita", hicieron el resto. No ha sido suficiente para borrar la visión de bandos la aparición de nuevas concepciones liberales o populistas en lo social, alejadas en principio del esquema clásico. Tampoco parecen estar resultando las fórmulas tipo plataforma de colectivos y partidos, políticos independientes, etc. No le auguro en esta batalla éxito a Manuel Valls en su intento como no lo han tenido las alcaldesas de Barcelona y Madrid a quienes se ha ubicado claramente en uno de esos extremos y punto. Necesitamos saber quién es el enemigo en un dibujo de opuestos. Nos pone el lenguaje gráfico guerracivilista.

Así que desde hoy ya estamos todos en el dibujo, en la línea visual reconocible. Ya tenemos nuestro propio partido de extrema derecha. Este fin de semana pasado tomó forma el que nos faltaba, y VOX llenó de simpatizantes el polideportivo de Vistalegre poniendo su bandera en el mapa de manera oficial. Ya lo estaban oficiosamente pero no nos lo queríamos reconocer ni ellos se reconocían públicamente en esa etiqueta. O no querían hacerlo por todas las connotaciones negativas que conllevaba. Pero ya nos hemos quitado todos las caretas y hemos reconocido nuestra imposibilidad de hacer entender “terceras vías” y otros inventos difíciles de entender para el votante medio que quiere situar y situarse en algún punto de la línea sencilla que le permite entender el mundo. Para saber así quienes son los suyos y quienes los otros.

Y esa aparición en el espectro, o esa aceptación ya oficial mejor dicho, tiene consecuencias mucho más graves que lo meramente estético o lo filosófico del fracaso en el intento político de crear nuevas formas de ver las ideas y sus concepciones. La rendición ante la fuerza del esquema clásico de derechas e izquierdas con sus extremos, el reconocimiento oficial de la participación en el juego de una formación claramente en un polo del espectro (y en ese lado del arco además) conlleva consecuencias y efectos sumamente perniciosas.

En primer lugar la aceptación como normales, como asumibles en el debate político, de ideas que desde hoy los menos moderados se van a sentir en la legitimidad y el derecho de exponer abiertamente y que hasta ahora disimulaban por inaceptables desde la corrección política reinante. Concepciones referentes a la emigración, el feminismo, la “eliminación (política)” del discrepante, la configuración territorial, el aborto, la tradición, el ecologismo, etc.

En segundo lugar el “efecto contagio” que consiste en que personas que no expresaban algunas de estas ideas en alto ahora lo van a hacer con mayor fuerza amparadas en el descubrimiento de que hay más gente que piensa como ellas. Y este es uno de los más peligrosos efectos de la aparición y asentamiento oficial en el mapa de este tipo de fuerzas, pues hace que su masa crítica (y potencial votante) crezca de manera exponencial sin el freno del sentirse solos en su extremismo.

En tercer lugar el efecto “barricada” de protección preventiva de los que se consideran enfrente suyo, quienes polarizarán más sus posturas amparados en la aparición de un enemigo claro con nombre y apellidos cuyo avance se convierte en obligación detener. Los españoles no necesitamos más que tener unas siglas claras enfrente para extremar nuestras posturas. Ya lo hacíamos sin necesidad de ello buscándonos enemigos inventados (Todos los que no opinaban como yo eran unos fachas) así que ahora que ya los tienen claramente definidos con sus letras, sus símbolos, sus líderes, etc. para qué quieren más..

En cuarto lugar el intento competitivo de evitar la pérdida de sus votantes por parte del PP y de Ciudadanos que pueda llevarles a extremar sus posturas para que no se les vayan a VOX.

En quinto lugar el efecto imán que hacia VOX atraerá como hacia un vortex a extremistas declarados en esa parte del espectro que se sentirán si no identificados al menos cercanos y "cubiertos" por el reconocimiento oficial de unas siglas con respaldo dentro del juego democrático que ellos no habían nunca conseguido.

Y por último el miedo a que aparezcan, como la experiencia demuestra, grupos de descontrolados incluso violentos (véase los CDR en otro espacio político) como brazo de este tipo de ideas.

El último reducto de resistencia ha caído. El fenómeno del que nos felicitábamos por no tener en nuestro panorama ya está entre nosotros. Ahora ya estamos todos. Ya somos europeos también en esto. Oficialmente. 
Y no me gusta nada.

Y ya.

jueves, 26 de julio de 2018

LA TRAMPA


La sutil trampa dialéctica en la que nos tratan de hacer caer continuamente consiste en dar por hecho como base de la que partir una indisoluble vinculación entre dos cuestiones que no resiste el mínimo análisis crítico. Lo que sucede es que es tal el dogmatismo con el que se enuncia esa relación tan "evidente" y clara que a menudo el oyente medio no se plantea siquiera que lo uno no tenga por qué conllevar lo otro. 
Lo llamo "paquetización de ideas". 

Es frecuente, además, que la consecuencia extraída al establecer esa conclusión automática e injustificada (presunción) sea desmesurada. Que no solo no tenga ninguna relación con el enunciado inicial sino que encima sea una conclusión hiperbólica. A la exageración por la extrapolación.

Si a eso se añade el efecto maquiavélico por el que se entiende de manera conectada que puesto que ambas ideas están vinculadas de manera irrompible quien niega una automáticamente está negando la otra, pues ya la tenemos liada.

La siguiente presunción que se establece por los simples (o en el peor de los casos los manipuladores y reyes de la falacia) es la adjudicación de que si defiendes (o simplemente estás de acuerdo) una de esas ideas es porque perteneces al grupo o colectivo de los que la defienden (etiquetar)..

.. Y por tanto (cuarta consecuencia) contrario a los que no la defienden.

El mínimo asomo de oposición intelectual a algo (un mero gesto de desacuerdo, una broma sobre ello, etc.) se entiende por estas personas como muestra de furibundo enfrentamiento (Frentismo) a lo contrario y a los "suyos" adjudicándote la pertenencia a "los otros" con todas sus consecuencias y presunciones derivadas...

.. Como la de que estas ideas están conectadas mágicamente a otra serie de ellas que se te pueden presumir pues quien piensa algo sobre un tema "suele" pensar de cierta manera sobre otro.

Verbi gratia:

Caso 1: "-No se. A mi me suena raro, raro.. Yo creo que las grabaciones de Corinna son un montaje y estaba grabando bajo coacción.
- Entonces crees que el rey no hizo nunca nada malo ¿no?
- Yo no he dicho eso. Solo hablaba de la grabación.. que suena rara.
- Los monárquicos sois unos fanáticos y no reconocéis nada que vaya contra la institución..
- Pero...
- No admitís que vivimos en un régimen heredero del franquismo que ha consolidado las instituciones e ideas del 36.
- Yo solo..
- Pues nada. Dejemos al dictador en el Valle de los Caidos para que podáis seguir visitando en procesión el mausoleo. ¡En Alemania sería inconcebible un monumento a Hitler! ¡Volvednos a matar y a enterrar en las cunetas!
- Estoooo.. pero si yo solo he comentado que su voz parece forzada.
- ¡Fascista!"

Caso 2: "- Pero entonces.. al final.. el de La Manada, el guardia civil.. ¿fue a intentar renovarse el pasaporte a ver si colaba o no? Es que parece que las versiones iniciales no están claras y hay quien dice que solo se interesó por el trámite a seguir ahora que le habían retirado el pasaporte para estar informado y que lo han magnificado. 
- ¡Ni se te ocurra defender a esos hijosdeputa! .. Ni al juez que los ha dejado en libertad, ¡Que sois todos iguales! ¡Machistas!"

Caso 3: "(Examen de derecho penal)
- Si el sujeto A lleva a cabo un comportamiento recogido en el código penal como correspondiente a un tipo delictivo y se da orden para su puesta a disposición judicial por parte de la fiscalía o un juez instructor se denomina...
- ¿Judicializar la política?
- Orden de detención.
- ¡Facha!¡Opresor!"

Caso 4: "- Corinna, Machismo, Nacionalismo catalán.. curiosa elección de ejemplos.. Y no será que eres un poco fachilla tú?"

Y ya.

jueves, 12 de abril de 2018

ÉTICA SOCRÁTICA


Resultado de imagen de Sócrates humor

- ¡Pero Randy, tío.. ¿que te ha pasado? ¡cómo tienes la cabeza! ¡Vaya chichón! ¿Un golpe?
- ¡Que va! Un bulto que me ha salido. Vengo del medico de mirarlo.
- ¿Y qué te ha dicho?
 - ¡Pues es que resulta que soy un neo-socrático oyes!
- ¡No fastidies! ¿Y eso?
- Pues ya ves.. se me quedaría algo de mi educación clásica y se ve que ha salido por algún sitio.
- Joder, pues yo no te había notado nada.
- No me digas que no te habías percatado de que siempre me he puesto muy pesadito con eso de la búsqueda de la virtud, la justicia y esas cosas..
- Pues ahora que lo dices un poco brasa si que eres con eso.
- ¿Ves?
- Y ¿que me dices de lo de resistirse al interés personal si entra en conflicto con la verdad?
- Cierto. Hasta cansino te pones con eso.. ahí, predicando desde tu púlpito en tu blog y en tu libro.
- Pues ahí lo tienes. Resulta que eso es huir del relativismo de los sofistas. Sócrates puro.
- No había caído, pero ahora que lo comentas también eres bastante insistente con lo del buen gobierno de la res pública, lo de la duda continua como motor, lo del respeto a las leyes por encima de todo, tu sentido de la democracia, eres muy irónico para presentar tus tesis, sientes placer con el debate inteligente y.... no te lo había dicho nunca, pero se te nota mucho tu truquito de reconducir a tu interlocutor a través de preguntas hacia la conclusión a la que le quieres llevar.
- Ahí lo tienes. Aplastante ¿No?
- Joder, pues solo espero que no acabes igual que él.
- Ya.. muy coherente y tal, pero no mola.
- Bueno, bien mirado.. tú ya has dejado muchas mas cosas escritas que él.
- Si. Eso si.
-... de todos modos estoy pensando que te conozco desde hace tiempo y también eres muy dado a escribir tus teorías en forma de dialogo.. y a concebir la realidad como modelos perfectos a los que tender.
-.. pues tienes razón.
¡Oye... ¡A ver si vas a ser neo platónico y no lo sabías!
- ¡Joder! Pues ahora que lo dices.. Me vuelvo al médico a que me lo miren eso bien mirado, que es mejor prevenir..

Y ya.
Añadir leyenda

domingo, 1 de abril de 2018

"ES QUE ESO ES LO NORMAL"

Resultado de imagen

"La normalidad es un lugar en que se esconde gente muy rara"

Reconozco que en una cultura en la que usamos la misma palabra para referirnos a lo que es correcto y a lo que es habitual es difícil aceptar a quien decide salirse de lo establecido. En español algo es normal o no lo es. Y la carga que usar ese término conlleva es enorme aunque no nos paremos a pensarlo. En nuestra lengua y nuestra mentalidad lo aceptable desde el punto de vista ético (lo "bien hecho"), es lo que hace la mayoría de la gente. Otros idiomas distinguen "right thing" de "often, usually".. La misma expresión "Salirse de la norma" añade a la connotación estadística (no cumplir con la media, con lo "habitual") otras tres acepciones en nuestra psique: normativa (la norma como lo regulado), ética (corrección desde el punto de vista de los valores) y social (aceptación/rechazo)
Con estos antecedentes lingüísticos la diversidad lo tiene crudo. Lo "no normal" (lo raro, lo extraño, lo distinto..) conlleva una carga peyorativa enorme. Son términos en esencia negativos. No solo se refiere a la frecuencia con la que aparecen, sino que nuestra cultura y pensamiento asume que son sospechosos a priori cuando no directamente negativos y rechazables.
Oí en una ocasión a alguien decir "que manía.. ¿tanto les costaría ser normales?" y se me encendieron todas las luces de mi detector de intolerancias y catetismos provincianos. Una alusión como aquella encierra miles de años de poso vigilante ante lo distinto, de miedos, de xenofobias, de control, de supremacismo, de dogmatismo, de nacionalismo, de fanatismo, de inquisición, de corporativismo defensivo,.. Lanza el mensaje del rebaño, del conformismo, de la recomendación de no destacar.
Nuestra forma de hablar (que es tanto reflejo de nuestra forma de pensar social como constructora de esta) nos empuja a la discriminación al señalar sutil e inconscientemente al diferente (a quien supone una incidencia en la regla general) no solo como una nota inesperada, sino disonante, discordante y rompedora de la armonía, una distorsión de la linea recta tranquilizadora, una aberración que nos provoca ansiedad, una bola negra llamativa entre las blancas, y que por tanto requiere extirpación. Lo irregular es negativo, imperfecto, curable, se puede arreglar.. Lo minoritario es indeseable respecto a la deseable uniformidad. Esa incómoda y molesta punta de pico destacada llamativamente en la agradable gráfica plana nos desasosiega. Todos llevamos a un pequeño dogmático dentro que sueña con un mundo en que nuestras ideas se impongan y no haya disidencias. Todos pensamos alguna vez que los otros están equivocados y no nos explicamos como es que no lo ven tan claro como nosotros.  
Y esta visión que cabría ante un tumor o ante un delincuente no cabe en otras realidades  distintas a la "habitual" ya sean estas posturas filosóficas personales, distintos cuadros de valores, creencias religiosas, opciones sexuales, visiones políticas .. y mucho menos por supuesto deberían tener cabida en cuestiones meramente estéticas como lo racial, la vestimenta o el peinado.
La cuestión tiene un enfoque distinto además y en el que merece la pena detenerse un momento en la reflexión, en la sacralización de las mayorías, que por serlo se creen en el derecho de imponerse (por exiguas que sean las diferencias con las supuestas minorías en algunas ocasiones -verbi gratia el "process"-).
A toda esta reflexión podemos añadir además el hecho comprobado por la experiencia de que cada cual tiene su propia pedrada y en realidad "la normalidad es mucho más minoritaria de lo que pensábamos" (Y si no lo creemos bastaría para comprobarlo  que un diablo cojuelo levantara los tejados de las alcobas y pudiéramos tener acceso a las fantasías sexuales  "rompedoras de reglas" que cada uno lleva a cabo en la intimidad). Si amigos, todos sabemos que en muchos ámbitos lo público y lo privado no coinciden (redes sociales, sexo,..) y las reglas aceptadas socialmente no siempre se cumplen. Y el respeto a las minorías se acepta. Y lo innovador deja de tener connotación negativa pasa asumirse que puede ser positivo, .. o neutro.. o darnos igual. Y la regla pasa a ser la excepción, y hay tantas excepciones (Cada individuo es una) que la supuesta excepción se convierte en regla. Y lo normal es lo diverso. Cada vez más. Por suerte.

Y ya.

Otro día le daremos una pensada a la relación entre la "normalidad" (aceptación social) y la "tradición", y de como por ser algo que "siempre se ha hecho así" ha pasado a ser asumido sin pararnos a pensar si es bueno o no.

lunes, 19 de febrero de 2018

LA POLARIZACIÓN DEL BANDISMO (Y valga la redundancia)

"- Pero yo ... ¡odio a los romanos!
- ¿Ah, si..? ¿Cuanto?
...
- ¡Mucho!
-Admitido"

La vida de Brian
Monty Pithon


Resultado de imagen de polarización



- Son estos tiempos extraños, amigo Sancho.

Sociológicamente asistimos a un momento desagradable en las relaciones humanas. Vemos al mismísimo bandismo polarizarse. Y ya es el colmo. No solo es que se asuma como normal que las personas estemos en frentes, sino que vemos como estos exageran sus posiciones llevándolas al extremo del arco y ya solo se admiten las posturas si son opuestas en su expresión más gráfica y alejada.

Esto tiene varias explicaciones. Yo me quedo como Okham (Y como Holmes y como Guillermo de Baskerville) con la más evidente: el pensamiento ha reducido su nivel al del eslabón más débil y reinan los idiotas. Si no, no me lo explico.
Se trata de  ayudar a entender la realidad a los menos inteligentes (y ya de paso pues si los manipulamos un poco no va mal) y para eso nada como una explicación visual, para bobos, para que hasta el menos capaz la entienda. Las concepciones e ideas no pueden tener matices. Mucha gente no alcanzaría a entenderlos. Así que hay que explicar la realidad con dibujos, como los relieves en las catedrales en la edad media para el vulgo. Los simples necesitan exposiciones sencillas y fáciles de comprender. Y ninguna mejor que la imagen de dos orillas, de un arco en que situarse (mejor en los extremos), la idea de "estás conmigo o contra mi" y "nosotros pensamos A y los otros B". O su expresión más manipuladora: "No nos vale con que digas que eres de los nuestros, tienes que ser el más fanático de los nuestros, o si no, no te creemos". Y claro, así nos va. Eso tiene sus consecuencias.

En ello influyen de manera determinante otros rasgos sociales de nuestros tiempos. Creo que uno de los que más lo hacen es el del curioso fenómeno reciente del "adelgazamiento de la epidermis" que sufre la raza humana en occidente de un tiempo a esta parte. Gentes de piel excesivamente sensible que se ofenden en nombre de colectivos (a los que a veces pertenecen solo por alejadas conexiones) a los que dicen representar sin que nadie les haya otorgado tal nombramiento. Suele ir aparejado a la conciencia de sentirse seres especiales llamados a hacer esa defensa ante el hecho indiscutible de que "o lo hacen ellos o no lo va a hacer nadie pues los demás miembros del supuesto grupo de pertenencia son unos memos que no verían que les están insultando ni aunque les dieran con el insulto en los hocicos".
Es este un fenómeno reciente y casi ya rasgo característico de estos tiempos en que vivimos. Antes no se daba. Y al preguntarnos el motivo cualquier analista sociológico, e incluso cualquiera a quien preguntes por la calle aun sin un título que respalde su opinión, se da cuenta de que se debe al papel de las redes sociales, que se han convertido en el campo propicio para que los menos favorecidos intelectualmente puedan vomitar su ira en forma de opinión disfrazándola de derecho democrático y de libertad de expresión. 
Reforzados por el eterno paradigma de que "cien millones de moscas no pueden estar equivocadas" se alimentan de su mierda retroaolimentada. Mierda espiral que crece a medida que otra mosca se suma al linchamiento con su intervención falta de sentido crítico y llena de ignorancia y maldad. En las redes cualquiera opina y en megas y gigas lo mismo pesa la del doctor en antropología (que por otra parte no está a salvo de ser un idiota) que la del primero que pasa por allí y suelta su idea de un tema del que hasta un segundo antes no había oído hablar. 
No hay texto alternativo automático disponible.
Y a esa opinión sin base se suman otras, y entre ellas se refuerzan necesitadas de sociabilidad y de respaldo a su inteligencia débil, y eso hace que se extremen cada vez más los puntos de vista protegidos al calor de los míos, y a eso añade una dosis de anonimato y dos de sociopatía necesitada de sentir que alguien te escucha, tres likes y un retuiteo.. y ya la tenemos liada: el insulto en redes sin medir las consecuencias, la afirmación de cosas graves, la imputación de un hecho que está recogido en el código penal, la calumnia, el rumor falso malintencionado, la noticia fake para joder (o para pasar e rato), el chiste fácil que crees solo estar siendo oído por tu micro red de contactos pero que se extiende sin tu permiso y deja de ser controlable.. Y sus derivadas en el bando contrario en forma de respuesta airada, en el trolleo, en el enfrentamiento primero personal y luego de los tuyos (a los que no conoces pero te dan su eterna adhesión e inquebrantable lealtad por vuestra coincidencia de pareceres en eso o en otro tema) que se suman en tu apoyo..

Y ya está: polarizadas las posturas, situados los ejércitos en liza, cabreado el personal..

Lo llaman fenómeno fan y creen que viene de alguna raíz etimológica inglesa relacionada con seguidoras de grupos musicales adolescentes y no nos paramos a pensar que viene de fanático, con todas las letras (Y consecuencias).

Y ya.