miércoles, 8 de marzo de 2017

BANDISMO DE ACTUALIDAD

No merece la pena cambiar ni una coma. Ni me atrevería.

"Yo creo que lo de Mercedes Milá y José Miguel Mulet (aka el bioquímico) es una demostración a pequeña escala de cómo funcionan fenómenos mediáticos como Trump o HazteOir. En ese programa, Mulet da una respuesta racional y sosegada al libro La enzima prodigiosa, cuyo contenido desmonta con argumentos. Milá le responde que está gordo, las redes arden, todo el mundo considera, no sin razón, que Milá es una gilipollas terminal, pero hete aquí que de lo que se habla es de su mal carácter y de su estupidez, mientras que la explicación racional y sosegada sobre un libro en concreto casi desaparece. Estamos ante el enfrentamiento de la hoolingan televisiva y el bioquímico, el mal contra el bien, lo cutre contra lo estudiado, pero del tema, que es un magufo, ni flores. Trump y HazteOir usan la misma táctica: sueltan la barbaridad y se aprovechan de la polarización, del tú contra mí, para que se esté hablando de ellos gratis por todas partes. Para Milá, Trump y HazteOir el tema es irrelevante, como lo es para el público, que sólo necesita expresar su opinión sobre el conflicto. Los titulares no son "Un bioquímico desmonta el libro de Hiromi Shinya ante las protestas de Milá", sino "Milá llama gordo a un bioquímico". Y así todo. Los cabreadores profesionales son expertos en coger las olas de la red."

Juan Soto Ivars

viernes, 16 de diciembre de 2016

PALABRAS DESHECHABLES


Semillero de odio, cueva de odiadores.. 
Lo que hay que ver y escuchar.
Se necesitan unos a otros. Se consolidan así. Se refuerzan mutuamente. No pueden existir sin antagonista. No lo conciben.

Es este un juego tan antiguo como el mundo. El juego de los espejos. El bandismo radicalizador y polarizante. 

A nosotros toca decidir si queremos jugar a eso.. o si queremos que dejen que jueguen con nosotros a su juego.



FRENTISMO, POLARIZACIÓN, GUERRACIVILISMO, ATRINCHERARSE, SECTARISMO,  DOGMATISMO, MANIQUEISMO, ETIQUETAR, CORPORATIVISMO, DISCIPLINA DE PARTIDO, PRESUNCIÓN, PREJUICIO, INTOLERANCIA, ENCASILLAMIENTO, FANATISMO,  NECESIDAD DE ENEMIGO, MANIPULACIÓN, ANTAGONISMO..


martes, 22 de noviembre de 2016

ATRINCHERARSE

"Si te gustan las rubias eres un machista"
Editorial "Iniciativa Mercurio"-2012

"- ¿Y cual es tu secreto para mantener siempre la tranquilidad?
  - No discuto nunca.
  - ¡Bueno, si! No te lo crees ni tú.
  - Vale, pues no será eso."


Una cosa es no discutir por discutir, para evitar llevarse malos ratos o porque estimas que no es rentable y te hace perder el tiempo. O no entrar al trapo de los trolls varios que campan por el mundo. ..Y otra completamente distinta es practicar el erróneo método de rodearte solo de los que piensan como tú en cada tema. Eso conduce a "atrincherarse".

Este verbo define mucho más de lo que a priori pueda parecer.

Supone, como su esencia indica, una postura defensiva en la argumentación, lo cual ya es un fallo en si mismo por lo que resta al argumento de posibilidad de construir.

Conlleva una postura de refuerzo acrítico en tu propia opinión al no encontrar o admitir otro punto de vista distinto con el que comparar, al que escuchar por si tiene algo que aportarte.

Lleva a la polarización de posturas. Cuando alguien se siente cómodo pues se sabe rodeado de interlocutores que le van a dar la razón las posturas se radicalizan sin remedio. Está comprobado. (*)

Engaña haciéndote creer en posesión de la verdad al encontrar solo espejos y no haber ideas en contra de la tuya. Consolida los dogmatismos.

Una conversación entre españoles en que todo el mundo está de acuerdo, amen de pobre y poco enriquecedora para los contertulios, termina, sin posibilidad de equivocarse, en el ataque personal al ausente, al que no está de acuerdo y por tanto no está presente por no haber sido admitido o porque se ha alejado sintiéndose incómodo. Dirige los pasos irremisiblemente a la argumentación excluyente.

..Y redirige en muchas ocasiones a desviar la mirada de la idea o argumento debatido hacia quien la defiende, focalizando en el "enemigo" o "adversario" (el otro) más que en lo que sostiene, que, se supone, era lo importante. 

Refuerza los corporativismos, que, en mi opinión, son la causa de todos los males.

Y en definitiva aburre... Aunque confieso que es más divertido para quienes intervienen eso si. Puede que más pobre intelectualmente, pero lo cierto es que te hechas unas risas cuando te ves apoyado, subrayas lo que otro dice porque es como si lo dijeras tu mismo, te vuelves más fuerte por el apoyo de la masa, te sientes libre para decir tus extremismos porque no solo nadie te va a parar sino que te van a apoyar en ellos, te permite cebarte sin límites en quien piensa distinto llegando fácilmente al insulto, etc.. 

Y si no estás de acuerdo conmigo vete a la mierda. No se que haces leyendo este blog.



























(*) ".. el dogmatismo tiene un mágico efecto multiplicador en proporciones exponenciales como demostró el “experimento Dimple”:
-          Si tienes a cinco dogmáticos con planteamientos radicales, cada uno de ellos por separado alcanzará un máximo de 2 en el alcance de sus actos dañinos (Por ejemplo un talibán o un neonazi solos a lo sumo llegarán a hacer un daño de nivel medio –equivale a un nivel amarillo en la escala de hijoputez de Cotzinsky-[1]).
-          Si les juntas en la misma sala [2] y les permites conocer el grado de radicalidad de los demás y acuerdo entre ellos, las posturas de cada uno se polarizarán y extremarán al sentirse respaldados. Al salir de la habitación no tendrás la suma de cinco radicales (5 por 2) -no verás solo a cinco individuos dispuestos a llegar a 2-,  sino que el grado de disponibilidad personal hacia el daño ajeno habrá aumentado en cada uno de ellos hasta 5 y además el efecto grupo hará exponencialmente más dañino el acto potencial elevándolo a 10 [3] (es una nota al pie, no una potencia).

SI TE GUSTAN LAS RUBIAS ERES UN MACHISTA"


[1] Pronúnciese Cochinsky (y grite si quiere que le atienda que es un poco sordo).
[2] ¡No al talibán y al neonazi entre ellos!
[3] No haga nunca ese experimento sin la supervisión de un adulto y 150 cascos azules. Consulte a su farmacéutico.

martes, 8 de noviembre de 2016

REIVINDICACIÓN DE LA MULTIDIMENSIONALIDAD


Es llanamente insultante la simpleza reduccionista de creer que un ser humano es definible con un solo término. La riqueza de las personas, puede incluso que lo que nos haga serlo y desde luego lo que nos diferencia de otras especies y unos individuos de otros entre sí, es precisamente la variedad. No solo la variedad como distinción dentro del grupo sino, sobre todo, la multidimensionalidad que nos hace individuos.

El ser humano es multifacético y complejo. No tiene nada de sencillo. Nadie puede ser descrito solo por uno de sus rasgos. Eso es sumamente pobre. Lo que conforma la personalidad de cada uno de nosotros son las miles de características que la componen y, es más, la forma en que estas se interconectan entre si.

Alguien es alguien, y es diferente a otro alguien, por sus amigos, las personas a las que se ha acercado, aquellas cuya compañía ha rechazado, sus aprendizajes, sus aficiones, sus anhelos, sus apegos, sus necesidades, lo que ve cuando mira atrás, sus promesas, sus incumplimientos, sus lágrimas, sus risas, sus filias, sus fobias, su genética, sus elecciones, sus relaciones, sus influencias, su cultura, sus tradiciones, su ambiente, su educación, su crecimiento, su esencia, su espiritualidad, su fe y su religión caso de tener una creencia, sus principios, sus ideas, sus opiniones, sus fidelidades, su capacidad de razonar en las muchas esferas en que se puede ser inteligente, su pasado, sus esperanzas, sus dogmas, su background, sus citas favoritas, la palabra que elige como lema y guía, lo que come y bebe, sus horarios, sus frustraciones, su color favorito, su aspecto, sus cicatrices y heridas, sus juegos, sus pensamientos, sus reflexiones, sus preocupaciones e inquietudes, las gentes con las que se ha cruzado, lo que le ha sucedido y cómo lo ha hecho frente, sus traumas, sus neurosis, sus dolencias y enfermedades, su sentido del humor, del deber, del honor, su forma de practicar el amor, sus inputs, sus influencias, sus referentes, sus héroes, sus ejemplos, las personas a las que admira, las películas que ha visto, los libros que ha leído, las conversaciones que ha mantenido, la música que ha oído, el arte que ha admirado (o no), sus viajes, sus experiencias, sus aventuras, los riesgos que ha tomado, los caminos que ha elegido, los que ha andado literalmente, los puertos en que ha recalado, los precios que ha pagado, sus pecados, sus virtudes, sus excentricidades, lo que le hacen único, por el verso con el que ha contribuido, por los bosques que ha explorado, sus padres, sus hijos, su entorno, su familia, sus temores, sus gustos, sus coherencias, sus incongruencias, su sexualidad, su carácter, su fuerza de voluntad, su capacidad para recuperarse y su resiliencia, sus sueños, sus habilidades, sus defectos, sus cualidades, sus vicios, sus debilidades, sus rechazos, sus fracasos, sus aciertos, sus respuestas, sus silencios, sus posicionamientos, la fuerza con la que defiende sus posturas, sus lealtades, sus traiciones, sus rasgos, su infancia, su país, sus decisiones, sus costumbres, sus miedos, sus fortalezas, la forma de gestionar sus talentos y las oportunidades que le brinda la vida, sus reacciones, su forma de mirar, su honestidad o falta de ella, sus grises, sus líneas rojas, su curiosidad, lo que le apasiona, sus errores, su manera de relacionarse con otros, con el dinero y los bienes materiales, con la muerte, con el dolor, con la comodidad y el confort, con la mentira, por lo que le entristece o le hace reír, por su forma de llenar los vacíos, por su sensibilidad, por sus palabras y sobre todo por sus hechos y sus obras... 

Es grosero tratar de englobar todo lo que es un hombre en una sola palabra. Y dentro de esa grosería el mayor ejercicio de simpleza es tratar de hacerlo por una mera etiqueta (Y ya no te digo si se trata solo de una profesión que es a lo que estamos acostumbrados).

Ninguna persona es solo "español", "musulmán" y menos solo "jardinero" -Y ya de tratar de reducir a esa mínima expresión mejor usar otros recursos, que la información que aporta ese cliché es interesada social y económicamente (de ahí su grosería)-. Las etiquetas reduccionistas conllevan presunciones encadenadas de manera injusta. Hay una querencia natural a rellenar los espacios en blanco con conexiones sin base y además ello permite de manera instintiva clasificar a la gente y categorizarles en "amigos/enemigos".
Sería interesante empezar a responder a la pregunta  "Y tú ¿Qué eres?" con una ristra de adjetivos como: padre, aficionado a la fotografía, coleccionista, zurdo, aries, vitalista, lector de ebook, maniático, moderadamente feliz..

O mejor aún, sería increíble tratar de conocer sinceramente a las personas por todas sus facetas en lugar de reducirlas a solo una de ellas.

Y ya.


(Para mayor abundamiento
 pincha aquí

viernes, 21 de octubre de 2016

NUESTRA PROPIA SEGUNDA ENMIENDA


Escuchando estos días a los líderes de este país te puedes dar cuenta de que la cuestión no es fácil. Hay demasiado en juego. No solo la cuestión de fondo, que parece quedar en algo meramente anecdótico frente al debate sobre la libertad individual versus la ética implícita que conlleva. Ningún candidato a presidente ni partido nacional se atreve del todo a proponer su desaparición. Saben que pierden simpatizantes si lo hacen. Aunque se tiende a identificar su defensa con posturas conservadoras e incluso ultraconservadoras hasta los menos reaccionarios se resisten a enemistarse con sus defensores. Ni con los poderes económicos que hay tras ello (Porque es innegable que tras la actividad hay mucho dinero y grupos económicos de presión interesados). Todos son potenciales votantes. 

Para unos se trata de una cuestión de ética, para otros un derecho. Las posturas se polarizan y son muy viscerales. Nadie entiende los argumentos de la otra parte. Son, según cada cual, tan claros los argumentos en defensa de su postura que no conciben los de la otra. Y sus detractores son tachados de enemigos de la libertad individual al grito de "Si no quieres no lo hagas pero déjame a mí hacerlo". Para aquellos por su parte sus defensores son poco menos que consentidores de asesinato o peor. Sus bandos están enfrentados. Hay figuras y celebridades en cada uno de ellos defendiendo vehementemente sus respectivas posiciones. Son miles en cada lado. Y ambos se creen en posesión de la verdad. Se producen manifestaciones públicas en su defensa o contra ella. 

Sus aficionados lo identifican incluso con una cuestión de esencia nacional. Un símbolo de un país, una cultura, una forma de ver la vida. Hay partes del país en que lo consideran tan propio que se ha convertido en todo un símbolo de esa zona. Hay otras en que se  han dictado leyes para limitarlo o incluso eliminarlo. La cuestión se ha convertido en centro de la controversia política. Hasta geográficamente dentro del país dividiendo territorios aunque dentro de cada uno de ellos haya a su vez gente a favor y en contra. Sus bandos se han posicionado ante el público como defensores de la modernidad y el progreso unos y de la tradición otros. Y nadie admite que lo otro pueda ser cierto.

No cabe duda de que conlleva una enorme carga estética que hasta supone cierta erótica. Tiene mucho que ver con el éros y el tánatos. Mucho que ver con la muerte.

De lo que no cabe duda es de que mueren personas cada año.


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domingo, 25 de septiembre de 2016

DE ANTIS, MANIPULACIONES Y OTROS

De un tiempo a esta parte se ha colado en nuestro lenguaje sin que nadie haya dicho esta boca es mía un abuso que me llama la atención. Se trata del uso del prefijo ANTI. Era un recurso apenas utilizado hasta fecha reciente (*) y que sin embargo ahora está presente en nuestra conversación cotidiana hasta extremos exagerados. Se oye o lee en medios de comunicación con naturalidad aceptada la existencia de ANTISISTEMAS, ANTITAURINOS, ANTICATALANES, ANTIMADRIDISTAS,.., hay páginas web, perfiles de redes sociales, grupos de whatsapp, etc. que se bautizan con este prefijo delante de la causa contra la que se posicionan como los ANTIPODEMOS (se los juro a vds. que existe tal grupo en facebook)

Que pobre debe ser la vida interior de alguien que para definirse debe acudir a ser contrario a algo (en lugar de afirmarse positivamente siendo favorable a algo). Que falta de argumentos y de un mínimo nivel intelectual subyace a una posición así. "Yo no tengo muy claro quien soy ni qué opinión tengo sobre algo, pero lo que tengo claro es que estoy en contra de otros". Me conduce al dogmatismo más miserable y zafio. El del ignorante que saca fuerzas en sus posturas de colocarse frente al otro. Vuelve el "Todo lo que diga ese, no, de partida" o el peor aún.. "Yo todo lo contrario de lo que sostenga aquel".
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Y en otro orden de cosas cambiando de tercio, ¿Qué me decís de la manipulación esta que hay ahora de considerarte una mera marioneta al servicio de los intereses de la malvada industria farmacéutica del mundo si consideras que la homeopatía es una estafa? 





















Primero; ya me parece absurdo que por manifestar públicamente tu opinión al respecto ya tengas que soportar verte encasillado en un bando y presumida tu posición contra otro. Y que la exposición de puntos de vista siempre haya de ser unos vs otros. 

Y Segundo (Y más importante); aceptado esto.. la polémica a dos bandas de existir ¿No debería ser lo probado contra lo no demostrado?, ¿Racionalismo contra superstición? ¿Ciencia contra magia? ¿Farmacología contra placebo?.. y no "Homeopatía vs intereses económicos de las grandes industrias farmacéuticas"?

Que no sabía yo que el tema era homeopatía contra industria farmacéutica. Yo creía que el tema era curar enfermedades o no hacerlo. A ver si por no beneficiar a aquellas la gente se va a curar sola. Esto es un poco como cuando te encuentras en facebook el meme ese de "Si compartes esta oración y comentas amén, Dios estará a tu lado. Si no, los siete males te sobrevendrán". ¿La homeopatía y la oración como formas de sanación? No digo que no pueda descubrirse en el futuro algún mecanismo psicológico por el que uno de ellos o ambos influya en la curación de enfermedades. Digo que no está demostrado, y por tanto hasta entonces soy escéptico. Pensándolo bien no son pocas las similitudes entre ambas cuestiones. 

¡Mierda! Soy un ANTIHOMEÓPATA.

Y ya.

(*) Si que es verdad que no es nuevo pero cuesta encontrar ejemplos. Algunos de uso común antes de esta moda eran ANTISEMITA, ANTICLERICAL, ANTISIONISTA, ANTIFAZ -que no se yo qué se puede tener en contra del rostro-, ANTÍLOPE -Ídem del Félix de los ingenios-, ANTIDESLIZANTE, ANTIGUO..