martes, 10 de marzo de 2026

CHARLATANERÍA HOMEOPÁTICA

 

La más repugnante de las formas de intentar manipular a alguien es la de la presunción de la homeopatía de las ideas. Y lo es por inmoral, como toda forma de manipulación, pero sobre todo por lo que supone de considerar al interlocutor tan idiota como para caer en esa manipulación tan burda. Más por el insulto a la inteligencia que por el fondo de la cuestión en cada caso.

La técnica consiste en exponer el argumento desde la premisa de que si alguien piensa algo (opina, se manifiesta en un sentido, expresa conformidad..) de manera automática se puede entender que el sujeto está de acuerdo con otra idea no expresada y la defiende.
..Y a partir de ahí, en cascada de bajo nivel intelectual, derivar múltiples consecuencias que el manipulador entiende conexiones lógicas de pensar lo primero y lo da por hecho.
..Y ya desde ese punto asumir evidentemente todo el pack completo: pertenencia al grupo que lo defiende, enemistad con el que opina lo contrario, falta de compromiso si no opinas lo mismo que el interlocutor-manipulador, tibieza si no estás tan enfadado como él, etc.

Se trata de la vieja falacia de la presunción por conexión, la extraña teoría de que las ideas se contagian entre si, se comunican por un extraño contacto y se contaminan entre ellas.

Verbi gratia

"Si muestras en público tu indignación porque se concedan con facilidad terceros grados a etarras a los que les quedaba mucho de cumplimiento de condena... es que eres un facha de cuidado que apoya el terrorismo de estado, la tortura y la violación de los derechos humanos."

"Si estás de acuerdo con que Pedro Sánchez no permita a Trump usar bases en territorio español a aviones que bombardean Irán por considera esta acción de guerra contraria al derecho internacional.... defiendes a Irán y estás de acuerdo con que masacre a su población civil."

La verdad es que la estructura de la falacia no está muy currada y es bastante elemental e infantil. Es ofensiva para el interlocutor objeto del intento de manipulación porque es tan simple que demuestra que se le tiene por imbécil. Y eso no.

Y ya.