lunes, 21 de agosto de 2023

MINORITY REPORT

Los clichés, etiquetar a las personas, categorizarlas desde las presunciones generalizadoras, etc. no son el problema. Todos ellos son mecanismos sociales comprensibles, lógicos y hasta necesarios. Ahorran tiempo en las relaciones sociales y además tienen un alto grado de acierto porque se basan en la experiencia y la probabilidad estadística. 

Es verdad que en muchos casos si alguien viste de determinada manera o ha opinado sobre un tema en cierta dirección puede que pertenezca al colectivo que nuestra vivencia nos dice que habitualmente piensa así o se manifieste en otro campo en determinada dirección "esperable". Hasta ahí es comprensible su uso en sociedad. Las reglas de comportamiento de los grupos se basan esa "confianza probabilística" o "esperabilidad".

Por supuesto que es lógico actuar sabiendo que el cliché existe y a menudo es real,.. pero como no siempre es así..

El problema está en hacer de la probabilidad norma, de lo posible (por alta que sea esa frecuencia) un absoluto. El problema está en la expresión "regla general". En convertir de manera automática la "mayoría" de las veces en "todas" las veces. En olvidar que no siempre se cumple y hay ese porcentaje de casos que merecen respeto aunque sea minoritario y son la excepción que rompe la regla. El problema no es generalizar si somos conscientes de que es un mero mecanismo de eficacia social y ahorro. El problema viene de convertir en dogma la etiqueta y establecer la regla de que sea así siempre hasta el punto de permitir que se constituya en base indiscutible de normas legales, decisiones políticas, etc. Ello atenta contra el derecho a la individualidad, a la necesaria atención a la diversidad, a la libertad personal de no ser homogéneos, contra ser humanos en el fondo.

El problema está en entender la diferencia como falta de respeto a eliminar por problemática. Es actuar SIEMPRE partiendo de que la etiqueta es sagrada y se cumple en el 100% de los casos por lo que puedo aplicarla sin análisis crítico a todos los casos. 

..El problema radica en rendirnos como individuos en nuestro actuar siempre a la regla general sin espacio para la excepción, y como sociedad a la etiqueta. No luchar contra ese instinto que todos tenemos a la generalización y a la presunción aun admitiendo que generalmente (valga la paradoja) acierta. Es el respeto a esa posibilidad de minoría lo que hace nacer el fanatismo.

Y ya.