Mostrando las entradas para la consulta familia ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta familia ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

martes, 20 de febrero de 2024

LO DE MENOS ES SI ES CORRECTO O NO

 

.. Lo único importante es la disciplina de voto, prietas las filas, que nadie se mueva en la foto. Más importante que no traicionar tus ideas o tus principios es no traicionar a los tuyos. Que hacen una barrabasada,.. te callas al menos si no aplaudes. Que dicen lo contrario de lo que tenían que decir, lo repites y te subes al carro o te vas. Que están destruyendo aquello en lo que creías y convirtiéndolo en otra cosa, miras para otro lado y dejas seguir a los que ahora dirigen. ¡Como se te ocurre traicionar a la familia!¡A mi! Con razón o sin ella. ¡El Equipo! ¡El Equipo!

Y ya.

jueves, 27 de diciembre de 2018

THE ART OF LISTENING-THE REVENGE OF NOISING


Resultado de imagen de the art of listening

Escuchar no es aprovechar mientras el otro habla para rebuscar en tu archivo de argumentarios lo que vas a decir en cuanto dejes de oír ese ruido de fondo molesto en tu cerebro que son sus palabras. Unas palabras que no estás escuchando, salvo en su primera frase y su lenguaje corporal que has necesitado para clasificarlo entre los tuyos o los contrarios, pues estás ocupado oyéndote a ti mismo, y que sin embargo ya has decidido están equivocadas por algo que has supuesto, por algo lejano que has creído oír antes en boca del enemigo. No consiste en tratar de recordar lo que te han dicho los tuyos que hay que decir cuando se hable de ese tema. No eres un soldado con órdenes de rebatir furibundo, de saltar de la trinchera en cuanto oigas la orden. Escuchar no es sacar del fondo de tu armario las ideas que alguien te ha dado precocinadas en forma de slogans para repetir, palabras de otros más listos que yo que ya me dan mascadas las frases para que no tenga que pensar.
El cerebro bandista funciona de una manera muy perezosa. Oye solo lo que quiere oír (emisoras, cadenas, periódicos, relaciones personales, foros..) y se va quedando con aquellas expresiones con las que se siente más cómodo (con las que más de acuerdo está en el mejor de los casos, las que más le tocan la fibra emocional o le aceleran la víscera sin tamizarlas por la razón en el peor de ellos) y las clasifica y archiva en una especie de cargador cerebral listas para ser disparadas contra el otro en cuanto le saquen el tema polémico o le lleven la contraria.
Cree que en realidad alguien se le ha adelantado y lo ha formulado antes que él pero que ese pensamiento que acaba de oír de manera machacona (con ánimo evidente de que luego sea repetido por los cuñados y los taxistas) era suyo originariamente. Asume la manipulación justificándose en que así pensaba él antes de que le dijeran lo que tenía que decir.
La actitud bandista en el dialogo se parece a la de esos lobotomizados de las películas que previamente hipnotizados actúan de determinada manera cuando alguien dice la palabra clave. Parecen entrenados para exaltarse y repetir argumentos en forma de frases manidas que alguien les ha metido en su cabeza a base de repetírselas en cuanto aparezca en el aire el tema supuestamente polémico. De manera visceral, a gritos si hace falta, agresivamente, con intención de imponerse o desdeñar por equivocados los puntos de vista del otro. En busca del arropo de otros que piensen igual y les den la fuerza del grupo contra el oponente.
Cuando discuto con un bandista (me obliga, yo no quiero) lo que más me molesta es la exactitud de la correspondencia de las palabras que utiliza, la identidad con las que usan los demás que piensan de la misma manera. No es que sea la misma idea, es que son las mismas expresiones, giros, orden, gramática, tiempo verbal, plural o singular.. la misma frase exacta en bocas distintas. Son literalmente iguales, aprendidas de tanto oírlas, dictadas y asumidas como propias.

El bandismo es una postura cómoda y cobarde. Escuchar es un ejercicio de valentía. Es difícil si se quiere hacer bien. No solo desde el punto de vista intelectual ni emocional sino incluso técnicamente. Es una habilidad que hay que entrenar. Hay que querer. 
Es oír cada idea expuesta por separado, una por una, aunque formen parte de un cuerpo común y ser capaz de formarse un criterio sobre cada una y no sólo del discurso general. Distinguir entre ellas, aceptar unas y otras no. Es estar dispuesto a aprender. Es reconocer no estar en posesión de la verdad (que no es lo mismo que no creer en tus propios argumentos). Es tratar de entender por qué el otro piensa así sin caer en la condescendencia sino empatizar de verdad. Es guardar silencio, respetar el turno. También es ser asertivo, respetarse uno mismo, y no dejarse invadir el espacio siquiera el intelectual de tu propia esfera íntima de pensamiento. Es acudir a la conversación con ideas preconcebidas (sería absurdo pedir lo contrario) pero dispuesto a revisarlas. Es que te quepa la posibilidad de salir de allí pensando distinto sobre algo aunque sea en parte y aunque luego no sea así (o si).
Escuchar es degustar las palabras del otro, darlas el tiempo que se merecen en tu cabeza, respetar su espacio, preguntarse por el camino que alguien ha seguido para llegar a esa conclusión que ahora te expone. Es aceptar su inteligencia, sus razones, su libertad, su historia y evolución. Es ser crítico y tamizarlas con tu propio criterio. Es descubrir en qué estás de acuerdo con él y en qué en desacuerdo, y por qué. Y luego exponer las tuyas de igual manera coincidan o no.
No toda conversación ordinaria ha de ser un debate (y menos una discusión. Si llega el caso es preferible negociar a menudo). No siempre hemos de rebatir,  a veces (las más) es suficiente exponer e intercambiar. 

De disciplinados rebatidores no escuchantes están las filas de los partidos políticos llenas, las conversaciones en los bares, las cenas de familia en Navidad, las audiencias.. Ávidos de que alguien les diga lo que deben pensar. De ese bandismo se alimentan los extremismos y el populismo, los nacionalismos, los fanatismos radicales, los sectarismos varios.. . Gracias a él crecen. Nutren los regimientos de incondicionales adeptos, followers sectarios, carne de cañón de las redes dispuestos a sacar el colt primero en defensa de los suyos a la mínima, creyéndose en su autojustificación ingenua estar con ello defendiendo sus propias ideas cuando lo que hacen acríticamente es ser el muro inerte de quien los usa para esa tarea. Repetidores hasta la saciedad, perros listos para saltar a la orden, que utilizan las frases que otros les han dicho para que las repitan de manera obsesiva para lograr la rendición por cansancio del opuesto y la del propio por refuerzo engañoso.

Respeto cada vez más a quien realmente se construye un criterio propio y no solo a quien cree hacerlo. Esos somos todos. Y no es cierto.

Y ya.

jueves, 1 de junio de 2017

LA DROGA DEL ESPEJO


No hace falta ser ningún estudioso del tema ni nada terminado en logo (ni neurobiólogo, ni sociólogo, ni antropólogo, ni psicólogo,..) para saber que preferimos oír o leer a quien piensa igual que nosotros que oír o leer una opinión contraria. Nuestro cerebro produce más serotonina cuando lo que oímos nos agrada y nos agrada más cuanto más estamos de acuerdo con lo que oímos. A algunos nos cuesta menos entenderlo si el ejemplo que ponemos es el contrario: notamos, incluso fisiológicamente, de manera somática (en los casos extremos lo llamamos grima), una sensación desagradable ante la opinión contraria. Rehuimos este encuentro de criterios diversos por incómodo (y por no discutir). Aborrecemos del conflicto. Y ello nos lleva demasiado a menudo a refugiarnos en los nuestros.

Es el efecto agradable del refuerzo, que es engañoso, pues lo identificamos con una relación proporcional falsa: a mas gente que piensa como yo más verdad es lo que opino. El espejo nos produce placer en un narcisismo intelectual muy estudiado. 
Ejemplos de esto que comento son las elecciones de medio de prensa (periódico, cadena de radio o televisión) que hacemos para informarnos de la realidad. 

Y la tendencia a la agrupación por intereses no solo no está mal sino que ha salvado a la humanidad. El gregarismo de unirte a otros es un mecanismo de supervivencia y comodidad. Sin embargo sin control solo lleva a un erroneo sentido del corporativismo que putrefacta el de la lealtad mal entendida, a la polarización y a la endogamia intelectual. Además esto tiene un mágico efecto multiplicador en proporciones exponenciales como demostró el “experimento Dimple”:

-          Si tienes a cinco dogmáticos con planteamientos radicales, cada uno de ellos por separado alcanzará un máximo de 2 en el alcance de sus actos dañinos (Por ejemplo un talibán o un neonazi solos a lo sumo llegarán a hacer un daño de nivel medio –equivale a un nivel amarillo en la escala de hijoputez de Cotzinsky-[1]).
-          Si les juntas en la misma sala[2] y les permites conocer el grado de radicalidad de los demás y acuerdo entre ellos, las posturas de cada uno se polarizarán y extremarán al sentirse respaldados. Al salir de la habitación no tendrás la suma de cinco radicales (5 por 2) -no verás solo a cinco individuos dispuestos a llegar a 2-,  sino que el grado de disponibilidad personal hacia el daño ajeno habrá aumentado en cada uno de ellos hasta 5 y además el efecto grupo hará exponencialmente más dañino el acto potencial elevándolo a 10 [3] (es una nota al pie, no una potencia).


A lo largo de la historia de la humanidad hemos tenido ocasión de asistir a las devastadoras consecuencias que ha significado la aceptación ciega de la premisa “bandista”. Parece consustancial al ser humano buscar una tribu o clan en la que refugiarse y estos han servido en demasiadas ocasiones como elemento desinhibidor de los límites morales, éticos y sociales. Las ideas se polarizan muy a menudo por encuentro con quienes piensan igual y ejercen entre si un efecto multiplicador. Ese es el paradigma de los grupos de extrema ideología política y base de los fanatismos de toda índole. Hemos visto como este erróneo corporativismo y este sentido de la lealtad mal entendida (a la familia, a la orden, al regimiento, a la patria, al partido, al equipo de futbol..) sin el tamiz del sentido crítico personal han llevado al absurdo de sostener que antes haya que defender a los míos, aunque estén equivocados, que a la verdad[4]. Todos nos sentimos más cómodos entre “los nuestros”, nuestros afines, los que se han manifestado en una dirección parecida a nosotros en alguna ocasión. Es natural. Esa es la razón de ser de los “grupos socialmente reconocibles” como eran las tribus urbanas, con las que nos resultaba fácil identificarnos por estética y por la ética que presumíamos llevaban aparejadas. El problema radica a menudo en lo que hacemos en la confianza de estar protegidos por los nuestros, en la seguridad de que se van a sentir obligados a seguirnos o en la rapidez con que nosotros seguimos a algunos de estos “afines”. También hay que estar atentos a las “perdidas de control” que los grupos humanos suelen tener cuando nos encontramos entre los de nuestro mismo parecer o grupo.[5]

Y ya.


[1] Pronúnciese Cochinsky (y grite si quiere que le atienda que es un poco sordo).
[2] ¡No al talibán y al neonazi entre ellos!
[3] No haga nunca ese experimento sin la supervisión de un adulto y 150 cascos azules. Consulte a su farmacéutico.
[4] Credo de la Legión: “A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio”.
[5] Los compañeros del antidisturbios que se extralimita golpeando a una viandante inocente y en lugar de detenerle o recriminarle su actitud gritan a la agredida que se vaya antes de que la siga golpeando.

martes, 8 de noviembre de 2016

REIVINDICACIÓN DE LA MULTIDIMENSIONALIDAD


Es llanamente insultante la simpleza reduccionista de creer que un ser humano es definible con un solo término. La riqueza de las personas, puede incluso que lo que nos haga serlo y desde luego lo que nos diferencia de otras especies y unos individuos de otros entre sí, es precisamente la variedad. No solo la variedad como distinción dentro del grupo sino, sobre todo, la multidimensionalidad que nos hace individuos.

El ser humano es multifacético y complejo. No tiene nada de sencillo. Nadie puede ser descrito solo por uno de sus rasgos. Eso es sumamente pobre. Lo que conforma la personalidad de cada uno de nosotros son las miles de características que la componen y, es más, la forma en que estas se interconectan entre si.

Alguien es alguien, y es diferente a otro alguien, por sus amigos, las personas a las que se ha acercado, aquellas cuya compañía ha rechazado, sus aprendizajes, sus aficiones, sus anhelos, sus apegos, sus necesidades, lo que ve cuando mira atrás, sus promesas, sus incumplimientos, sus lágrimas, sus risas, sus filias, sus fobias, su genética, sus elecciones, sus relaciones, sus influencias, su cultura, sus tradiciones, su ambiente, su educación, su crecimiento, su esencia, su espiritualidad, su fe y su religión caso de tener una creencia, sus principios, sus ideas, sus opiniones, sus fidelidades, su capacidad de razonar en las muchas esferas en que se puede ser inteligente, su pasado, sus esperanzas, sus dogmas, su background, sus citas favoritas, la palabra que elige como lema y guía, lo que come y bebe, sus horarios, sus frustraciones, su color favorito, su aspecto, sus cicatrices y heridas, sus juegos, sus pensamientos, sus reflexiones, sus preocupaciones e inquietudes, las gentes con las que se ha cruzado, lo que le ha sucedido y cómo lo ha hecho frente, sus traumas, sus neurosis, sus dolencias y enfermedades, su sentido del humor, del deber, del honor, su forma de practicar el amor, sus inputs, sus influencias, sus referentes, sus héroes, sus ejemplos, las personas a las que admira, las películas que ha visto, los libros que ha leído, las conversaciones que ha mantenido, la música que ha oído, el arte que ha admirado (o no), sus viajes, sus experiencias, sus aventuras, los riesgos que ha tomado, los caminos que ha elegido, los que ha andado literalmente, los puertos en que ha recalado, los precios que ha pagado, sus pecados, sus virtudes, sus excentricidades, lo que le hacen único, por el verso con el que ha contribuido, por los bosques que ha explorado, sus padres, sus hijos, su entorno, su familia, sus temores, sus gustos, sus coherencias, sus incongruencias, su sexualidad, su carácter, su fuerza de voluntad, su capacidad para recuperarse y su resiliencia, sus sueños, sus habilidades, sus defectos, sus cualidades, sus vicios, sus debilidades, sus rechazos, sus fracasos, sus aciertos, sus respuestas, sus silencios, sus posicionamientos, la fuerza con la que defiende sus posturas, sus lealtades, sus traiciones, sus rasgos, su infancia, su país, sus decisiones, sus costumbres, sus miedos, sus fortalezas, la forma de gestionar sus talentos y las oportunidades que le brinda la vida, sus reacciones, su forma de mirar, su honestidad o falta de ella, sus grises, sus líneas rojas, su curiosidad, lo que le apasiona, sus errores, su manera de relacionarse con otros, con el dinero y los bienes materiales, con la muerte, con el dolor, con la comodidad y el confort, con la mentira, por lo que le entristece o le hace reír, por su forma de llenar los vacíos, por su sensibilidad, por sus palabras y sobre todo por sus hechos y sus obras... 

Es grosero tratar de englobar todo lo que es un hombre en una sola palabra. Y dentro de esa grosería el mayor ejercicio de simpleza es tratar de hacerlo por una mera etiqueta (Y ya no te digo si se trata solo de una profesión que es a lo que estamos acostumbrados).

Ninguna persona es solo "español", "musulmán" y menos solo "jardinero" -Y ya de tratar de reducir a esa mínima expresión mejor usar otros recursos, que la información que aporta ese cliché es interesada social y económicamente (de ahí su grosería)-. Las etiquetas reduccionistas conllevan presunciones encadenadas de manera injusta. Hay una querencia natural a rellenar los espacios en blanco con conexiones sin base y además ello permite de manera instintiva clasificar a la gente y categorizarles en "amigos/enemigos".
Sería interesante empezar a responder a la pregunta  "Y tú ¿Qué eres?" con una ristra de adjetivos como: padre, aficionado a la fotografía, coleccionista, zurdo, aries, vitalista, lector de ebook, maniático, moderadamente feliz..

O mejor aún, sería increíble tratar de conocer sinceramente a las personas por todas sus facetas en lugar de reducirlas a solo una de ellas.

Y ya.


(Para mayor abundamiento
 pincha aquí) 

lunes, 30 de mayo de 2016

LOS "PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DEL BALÓN"



Corría el año 1918. Aquel verano el patriarca de la poderosa familia Rotschild recibió una misteriosa convocatoria. A la misma acompañaba una relación de otros invitados el encuentro. Se le citaba para tratar "asuntos de la máxima importancia" en la villa austriaca de Bildelberg. Intrigado por la presencia en aquella lista de invitados de los nombres de alguna de las testas coronadas de Europa y de, lo que era incluso más importante, los de los industriales más ricos del mundo, decidió aceptar la invitación.

Este es un extracto de las actas de la mencionada reunión:

".. A la vista de la sangría en vidas de nuestros trabajadores y mano de obra en general que la gran guerra está suponiendo y resueltos a detener tal pérdida de recursos para nuestras potencias y empresas resolvemos:

..que a partir del fin del siguiente conflicto que tenemos previsto para el periodo 1939-1945 y que, aparte de sernos de sumo interés ya se encuentra en una fase de preparación imposible de detener, introduciremos en las costumbres del poblacho nuevos medios de dirimir diferencias y canalizar la violencia y agresividad que hasta la fecha tan bien nos ha venido para lo que reconduciremos las tensiones y enfrentamientos locales y nacionales a nuevos espacios distintos de la guerra.

Para ello nos valdremos del nuevo invento que tan rápido se está extendiendo entre las clases populares llamado foot-ball y que tan buena acogida está teniendo.

Haremos de esta manera un gran servicio a nuestras comunidades evitándoles el gratuito derramamiento de sangre (o al menos lo reduciremos a puntuales peleas entre los aficionados) que sin duda se nos agradecerá sin saber que está motivado por espurios intereses. Todo ello lo haremos derivando así la natural agresividad de nuestros ciudadanos hacia otras vías de escape. A nadie se le esconde que lo hacemos por supuesto en nuestro beneficio para enfrentarnos así al enorme coste en vidas que para nuestra cadenas de producción están teniendo las guerras pasadas, actuales y las que tenemos previstas para el futuro cercano.

Esta medida junto a la creación de ejércitos profesionalizados que se hagan cargo de nuestras guerras sin robarnos los medios humanos de la población civil permitirá aumentar las ganancias en nuestra cuenta de resultados hasta que se materialice nuestro próximo reto orientado a la robotización completa de las cadenas de producción.

También es evidente que de este nuevo invento llamado balón-pie podremos hacer uso para tener controlados a los mandos intermedios mediante la corrupción que llevará aparejada la construcción de los necesarios espacios para su desarrollo y visionado, las concesiones de lugares para los campeonatos así como de los derechos de retransmisión por el nuevo invento que permitiremos que vea la luz acabada la segunda gran guerra y llamaremos "visión-lejana". Ello servirá a nuestros intereses en un segundo frente al que llamaremos en nuestro plan "alienación de las masas" y que, gracias a la distracción, nos permitirá hacer nuestra voluntad sin excesiva presión de los sindicatos, soviets y organizaciones de trabajadores que se verán incapaces de superar la falta de motivación en la defensa de sus posiciones ante el atontamiento de los afectados.

El foot-ball será la nueva forma de guerra entre pueblos y naciones, entre ciudades, entre vecinos. Una forma menos cruenta y más civilizada que permitirá reducir las muertes de la población asalariada y proletaria, y así dejará de preocuparnos este aspecto en la producción..."


miércoles, 22 de julio de 2015

POLÍTICA FICCIÓN. O NO.

Escenario: Campaña pre-electoral. Elecciones autonómicas 2015 en Cataluña.
Aunque nos pese a los no nacionalistas lo cierto es que estamos ante un momento histórico. Cataluña ha estado a punto de convertirse en estado independiente del resto de España en pocas ocasiones. Esta es una de las que más cerca está de los últimos 200 años. He de reconocer que los independentistas catalanes han actuado inteligentemente. No desde la violencia como ha sido marca de la casa en otros nacionalismos, sino desde dentro del sistema. Con mayorías. Lentamente. De manera constante. Sin cambiar el paso. Y que su número y la fuerza de su sentimiento, siempre lo he dicho, al menos merecen que el tema se trate con seriedad y sin maniqueismos por parte de nadie. Sin paternalismos centralistas, actitudes constantes a la defensiva ni victimismos periféricos. Los trucos políticos a largo plazo como la educación pro-soberanista de varias generaciones o la apelación constante a la represión franquista me hartan e indignan, pero el hecho es que hay muchos miles de catalanes que no se sienten españoles. Tan merecedores de respeto como los que si. O como a los que les importa un carajo el tema. Y lo digo como recuerdo para los nacionalistas que parecen haber olvidado (cuando no afeado la conducta como quintacolumnistas o traidores) que hay catalanes no nacionalistas.

La última vuelta de tuerca ha sido la creación de un frente único de partidos, plataformas cívicas y organizaciones que, con los más diversos orígenes, se ven aglutinados por su sentimiento independentista. Es algo que siempre me ha maravillado de muchos catalanes; El hecho de sentirse catalanes por encima de ecologistas, de izquierdas, burgueses, antitaurinos, conservadores, etc. Y que ello les permita unirse para defenderlo. No admiro la idea que les une (me repelen los nacionalismos), pero admiro su unidad.

..Y en una de esas curiosas paradojas que tiene la vida política hay voces que piden (y tengo que estar de acuerdo porque lo estoy y además porque es mi partido el que lo propone) que las fuerzas políticas no nacionalistas-catalanas de todo signo se unan en otro frente, que dé un paso al frente para hacer frente, valga la redundancia (*) al creado por ellos para las elecciones.

Y digo que es paradógico porque leo que el argumento que se usa para fomentar esta iniciativa es "evitar el guerracivilismo" e "impedir la vuelta a la existencia de dos bandos".
...................

Así que sí, amiguitos. Puede que estemos realmente ante la independencia de Cataluña del resto del estado español. ..Y si finalmente se materializara, independientemente (nunca mejor dicho) de que el escenario no me guste habrá que imaginarlo para estar preparados por si acaso. Así que ya que nos ponemos.. me ha dado por pensar que la actitud del gobierno no está siendo especialmente beligerante con el tema. Y ello me extraña dados los antecedentes y dada la curiosa verborrea que el tema genera en muchos de los cargos de su partido desde siempre. Y me da por preguntarme por la causa de este cierto silencio. 

Si pienso con buena intención llego a la conclusión de que es para no echar leña al fuego y evitar las polarizaciones que lleven a los nacionalistas catalanes a ir en masa a apoyar la iniciativa en las urnas.

Si pienso sin intención alguna caigo en la desesperanza de la resignación.

Si pienso con mala intención hago cálculo de los plazos electorales y llego a la conclusión de que la "amenaza" de secesión puede ser un argumento electoral magnífico para que en las generales los antiguos votantes del PP vuelvan al redil como única esperanza de que se pare al monstruo soberanista. Y claro, hay ya pocos clavos ardiendo a los que agarrarse.
...............

..Y otros temas que este hilo me sugieren y podrían dar para su propio post son..
- Y ¿qué pasa con mi hermano, su mujer y su hija preadolescente? que llevan viviendo allí desde antes de que ella naciera ¿Como queda su situación? ¿Serán extranjeros en un lugar que ha sido España desde hace siglos?
- Y ¿habría que aplicar las competencias que da la constitución al gobierno para anular aun temporalmente una Comunidad Autónoma? ¿Y eso cómo se hace sin armar la marimorena?
- Y ¿que les pasa a los nacionalistas catalanes de derechas? ¿No tienen dignidad o les puede el interés o les ciega el sentimiento nacionalista? O es que lo de la familia Pujol no tiene trasfondo político aparte de lo meramente económico.
y que se supone que pasaria con los bienes del estado como propiedades, edificios y terrenos (cuarteles, oficinas de ministerios, etc.)? Los compraria el supuesto nuevo estado catalan al espanyol? los nacionalizaria? los expropiaria?

Y ya.


(*) Aquí sí está bien usada la expresión pues quiero subrayar la palabra "frente" a drede al haber sido usada por ambas partes, tener un sentido "bélico" y ser el blog sobre el tema que es.

lunes, 3 de junio de 2013

LOS TUYOS TIENEN QUE PENSAR COMO TU ¿NO?

Hay un bando al que estás vinculado "bandisticamente" de manera natural: Los tuyos (tu familia, los amigos, tu pareja, etc.). Tienen que pensar como tú (Y si no es así no lo pueden decir). Los bandistas presumen que quien tiene algún vínculo contigo de este tipo ha de pensar como tú en todo. Serán de tu misma opinión, opción política, gustos y se les podrá confundir contigo y tus planteamientos. El vínculo (sanguíneo, de afinidad, amistad, sexual..) hace que tengáis que estar de acuerdo. Esto es lo natural. 

Si los que tienen ideas distintas han de enfrentarse hay que deducir que los que se llevan bien (por ejemplo los amigos) es porque tienen las mismas ideas. “Quienes piensan distinto se enfrentan luego quienes se agrupan es porque están de acuerdo”.

Los lazos familiares, la amistad o la afinidad anulan el criterio propio. Dos personas no pueden ser afines (amigos, amantes, compañeros, pareja, socios..) si tienen puntos de vista distintos. Tener opinión propia se considera una deslealtad hacía los tuyos (una traición) -si es distinta a la de tu referente (madre, esposa, hermano, padre, etc.)-. Cuando alguien es tu amigo es por algo. Si no estuvieras de acuerdo con él en casi todo dejarías de serlo ya que piensa así. Si vais juntos es porque creéis en lo mismo. Si no fuera de su cuerda no se habría casado con él, etc. 



Esta aberración es el culmen del corporativismo mal entendido. En este caso de adjudicación a un bando, un sujeto ni siquiera tiene que manifestar una opinión. Es suficiente tener una relación personal. Se asume que por el hecho de tener vínculos familiares o afectivos estás en uno de los lados. No requiere el acto voluntario de sumarte a sus postulados aunque sea por analogía o tergiversación. La familia (el clan, los tuyos..) no permiten la disensión. Si no ¿por qué son los tuyos?, ¿qué tipo de lealtad es esa?, ¿cómo va a ser hermano de un talibán y no ser a su vez un fundamentalista radical?

El hilo argumental de “Astérix en Córcega” es la vieja enemistad entre un hombre y otro aunque ninguno sabe el origen de la animadversión entre sus familias. Al final de la historia se descubre que fue por una nimiedad entre dos ancestros de ambos cuando uno de los personajes explica como razón de peso para llevarse años sin hablar que “Los viejos dicen que el tío abuelo de Ocatarinetabelachitchix se casó con una chica del clan Talasoterapix, de la que estaba enamorado un primo lejano de un antepasado de Figatelix..”

Usos falaces:

1) “Consecuencia Morgan” (O “conexión con el rechazo”): Si eres su amigo es porque piensas igual. Si no es así deberías dejar de ser su amigo. Se trata de esa exigencia de elección que te pone entre la espada y la pared: “o él o yo”, “no entiendo como puede ser su amigo pensando cómo piensa”, “deberías dejar de tratarte con él, es de los otros”, etc.

2) “Vuelta de tuerca Nyemayer”: Se trata del planteamiento inverso. Si un ser querido sostiene A esperará que públicamente apoyes sus tesis (o que como mínimo no la lleves la contraria, aunque en privado puedas luego manifestar tu desacuerdo o incluso sepa que piensas distinto). No se trata de que los terceros hagan esa presunción, sino de que tu propio familiar o amigo la haga. Prueba de esto es cuando a veces decimos “Antes no te he querido llevar la contraria delante de tus amigos pero..”
           --------------------------------------------------------------------------------- 
¿Por qué hemos de entender que la familia anula al individuo?, ¿por qué la pertenencia a la unidad genética, sanguínea, cultural.. a un grupo, ha de sustituir el criterio propio?, ¿por qué hemos de admitir que nuestros principios se vean “limitados” en el entorno de los cercanos?, ¿por qué hemos de disimular nuestras ideas o temer manifestarlas por un equivocado sentido de la lealtad por encima de la libertad personal?.

La pertenencia al clan no conlleva un juramento de fidelidad por encima de los posicionamientos personales (a menos que lo hagas voluntaria y expresamente, que eres muy libre), ni una renuncia a ti mismo. Esas técnicas son mafiosas. Y la mejor prueba es que se puede querer mucho a alguien y estar en completo desacuerdo con él en algo.


lunes, 15 de octubre de 2012

VALE. ENTONCES A VER SI LO HE ENTENDIDO BIEN..


- Yo digo una frase cualquiera, sin intención de nada, un mero comentario sin querer ir más allá. Mi opinión sobre un tema, una idea.. (Me gustan rubias, Messi es un crack, el gobierno no lo está haciendo bien con tal o cual tema, no soy aficionado a los toros..)

- Entonces tú presumes que por haberlo dicho es que soy de un grupo concreto (machistas, del barça, socialistas, antitaurinos..)

- A continuación entiendes por conexión que dado que pertenezco a ese bando por supuesto estaré en contra de los del bando supuestamente opuesto (feministas, madridistas, votantes del PP, aficionados a los toros).

- Y  que los que están enfrentados no solo consideran a los del otro lado equivocados sino que tienen que convencerles, por lo que hay que estar a la defensiva pues quien emite una opinión sobre cualquier cosa está intentando convencer al otro de que está equivocado y tiene que pensar como él (Vosotras las feministas estais en un error y nosotros los machistas en lo cierto, los del Madrid no tenéis ni idea de futbol, etc..).

- Establecerás por extensión presunciones sobre otros temas aunque nunca me hayas oído hablar de ellos. Si piensa así de esto en lo otro pensará asao..(Si es machista será de derechas, si es del barça será independentista, si vota al PP será antiabortista, si es antitaurino será vegetariano..)

- Y por tanto el proceso se repetirá exponencialmente en tu cerebro sobre cada una de estas nuevas "deducciones" que has sacado.

- Y además aplicarás reglas absurdas como:
  1. Etiquetar y adjudicar clichés sin más pistas que un gesto, vestimenta, rasgo..
  2. Presumir que los de mi familia y amigos opinarán lo mismo que yo de los temas.
  3. Partir de que todos somos igual de dogmáticos, proselitistas e inmaduros.

Y todo eso en décimas de segundo..
Joder, que tiempo mas bien usado.. y eso que yo solo dije una frase suelta sin mas intención.


sábado, 1 de septiembre de 2012

HONRA MERECE..

..quien a los suyos se parece? (La familia como bando)

Cuando con todo el derecho del mundo y toda la legitimidad nos adscribimos personalmente a un "bando" (nos asociamos, nos afiliamos a un partido, hacemos expresa esta vinculación con una confesión religiosa, mostramos simpatía por un colectivo con valores o principios reconocidos, etc.) lo hacemos mediante un acto voluntario y expreso. 
Una de las características que dan esencia al "bandismo" es que actúa desde fuera. "Ajenamente". Estableciendo presunciones sin contar con nosotros. El "bandista" nos adjudica a un bando sin que le hayamos dado permiso para ello o lo hace sin la suficiente base.

Hay uno de esos "bandos" en que eso se lleva al extremo más absoluto: La familia. En este "bando" estamos adjudicados "de nacimiento" para el bandista. Ni siquiera hace falta que hagamos algo de lo que él pueda extraer una presunción.

El "bandismo familiar" es el más extendido de los bandismos. La presunción de que las personas le debemos lealtad a nuestros lazos de sangre incluso en lo ideológico es una de las presunciones bandistas mas aceptadas socialmente. Lo más paradógico es que ni siquiera exige por nuestra parte una pista (aunque sea falsa) para que la presunción opere en el "bandista". Este entiende sin más que por pertenecer a un linaje familiar han de compartirse opiniones, puntos de vista, ideas..hasta extremos absurdos.

Esta presunción tiene una expresión "horizontal" y otra "vertical". 

La horizontal consiste en partir de la base de que dos personas con vínculos familiares (marido y mujer, hermanos, padre e hijo..) pensarán igual sobre los temas y entender una deslealtad o una falta de respeto si no es así. Curiosamente en estas "deslealtades" siempre hay un superior cuyas ideas había que haber compartido y un  inferior que no debía haber tenido opinión propia y debía haber simplemente asumido las del superior familiar (La mujer respecto al marido, el hijo respecto al padre, el hermano menor respecto al mayor..)

La otra manifestación de este axioma es su materialización “histórica” o “en vertical”. Se trata de la presunción que establece el bandista cuando espera que honres a tus antepasados siguiendo en el mismo bando que ellos. Estas personas parten de la base por ejemplo de que quien tuvo un abuelo luchando en el bando republicano será de izquierdas. Las familias (y sus miembros por derivación) son de una corriente u otra por herencia. Los sujetos han de pensar igual que pensaron sus antepasados. Ridículo ¿verdad?.. y sin embargo ¿a que nos resulta familiar[1]?.

El hilo argumental de “Astérix en Córcega” es la vieja enemistad entre un hombre y otro aunque ninguno sabe el origen de la animadversión entre sus familias. Al final de la historia se descubre que fue por una nimiedad entre antepasados lejanos de ambos.


Una cosa es el amor fraterno o filial (que tampoco es presumible) y otra la lealtad ciega y la obediencia por "auctoritas" aceptada por obligación social, alienante y limitadora de la libertad individual. Se puede no pensar igual que tu padre, no compartir punto de vista sobre un tema con tu mujer.. y ello no supone quererles menos. No hay por qué permitir que el bandista presuma que si mi hermano expresa una opinión yo estaré de acuerdo o que defenderé lo que diga uno de los míos sea lo que sea lo que haya dicho. Y que me reservaré mi opinión para no dejarle en un supuesto mal lugar por un mal entendido sentido de la lealtad que en realidad esconde la peor deslealtad, la que nos debemos a nosotros mismos.
Para abundar mas en este tema..


[1] Nunca mejor dicho.

martes, 12 de junio de 2012


PADRES A LOS QUE LES HAN DADO EL CARNET EN UNA TÓMBOLA

Que el bandismo se perpetúe depende del grado de conformismo de la sociedad y de los individuos que la formamos. Hay quien piensa que no hay nada que hacer. Que se ha instalado como regla social contra la que no cabe luchar. Eso está en relación con lo pesimista que seas y si ya te has rendido. 
Si asumimos (o incluso si potenciamos) las premisas de las que parten los bandistas en sus relaciones con los demás construiremos un mundo dividido en bandos enfrentados y lo estaremos aceptando como natural al ser humano. Y no tiene por qué ser así.

En este terreno juega un importante papel la familia como entorno de aprendizaje de los primeros valores. La impronta sobre la que cada uno de nosotros construye su carácter se va sembrando sobre todo aquí.

- Si un hijo es entrenado en el frentismo hacia el equipo contrario. Si sólo oye insultos a sus seguidores, menosprecios a sus símbolos y a todo lo que lo rodea..
- Si una hija oye en casa referirse al que opina diferente en política con términos despectivos..
- Si alguien crece rodeado de mensajes dogmáticos en lo religioso que le insisten, mientras está haciéndose una idea del mundo, en que lo importante no es ser bueno sino estar en el lado correcto..
- Si se transmite el mensaje de que la diversidad no sólo no es inevitable o incluso beneficiosa (pues no estamos acabados y aún podemos aprender mucho los unos de los otros) sino que se le hace ver que es negativa y hay que hacer todo lo posible por parar el imparable mestizaje cultural..
- Si los delincuentes siempre son extranjeros, los catalanes "polacos", los nacionalistas asesinos, los otros fachas o rojos, españolistas, maquetos, todos los vascos etarras, los musulmanes moros, los jóvenes perroflautas..
- Si la forma de relacionarse con la diferencia es negarla, evitarla, rechazarla... Y la idea que se desea proyectar de una sociedad perfecta es homogénea y formada sólo por los míos.
- Si por encima de la verdad se enseña a diferenciar y a tener claro quien son de los suyos y de quién debe huir para no mezclarse..
- Si se enseña a insultar y ofender en lugar de tratar de entender al otro y empatizar -que no es lo mismo que coincidir- aunque finalmente no le justifiques, pero creándote criterios propios desde la información y la reflexión serena...

..tenemos todo lo necesario para criar futuros bandistas.

(atención: corto cachondo pero no apto para ciertas sensibilidades)  


Este otro sin embargo es imprescindible y merece la pena verlo hasta el final leyendo cada palabra de los subtítulos.