jueves, 14 de mayo de 2026

ERÍSTICA

 

El pasado día 16 don José Luis Bayeu Ramírez revalidó su título nacional de Diálogo Falaz en la modalidad erística demostrando una vez más que las viejas fórmulas siguen funcionando.

Para lograrlo el vigente campeón se encastilló en su técnica preferida consistente en abandonar muy pronto el tema de la conversación para centrarse en cambiar el eje y el tono de la misma haciendo una afirmación ofensiva sin base alguna contra su interlocutor en lo que se ha considerado un uso magistral de una depurada utilización de la falacia ad personam, y luego repetirla hasta la nausea de modo que al oyente simple le termine pareciendo cierta de tanto oírla.

Ayudó a su éxito una doble circunstancia; Por un lado la otra persona que participaba en la conversación no fue consciente en ningún momento de estar en una competencia en la que uno tenía que ganar sino que antes bien pensaba que se trataba de una mera charla amistosa con un simple intercambio de pareceres. Por otro el público general estaba poblado mayoritariamente por idiotas que estaban dispuestos a caer en la trampa de creer como cierto lo que fuera si era repetido insistentemente un número suficiente de veces.

El campeón se ha especializado en la habilidad de desestabilizar mediante comentarios micro ofensivos para generar la incomodidad suficiente que haga perder las ganas de seguir en la conversación, logrando así ganar la batalla -que solo él lucha- por agotamiento del otro al que considera siempre un oponente a ganar no entendiendo el diálogo como otra cosa.


La técnica citada, o técnica de la rendición, en la que Don José Luis se ha convertido en consumado experto, consiste en "atacar" usando algún tipo de argumento ofensivo o acusación en lugar de centrarse en el tema de fondo,.. y luego repetirlo machaconamente a lo largo del tiempo (incluso años) hasta que parezca que de tanto haberlo repetido suene cierta la afirmación emitida originariamente sin base. Para don José Luis llegar a alguna conclusión, o mejor aún a un acuerdo consensuado, o incluso a la verdad de un tema, son aspectos tan secundarios que son incluso despreciables comparados con la sensación dulce de sentirse por encima del otro al final. Don José Luis sabe que ha de estar vigilante y controlar la aparición de los primeros síntomas. La literatura médica ha referido casos, los más extremos, en los que el propio sujeto deja de ser consciente de la falsedad de su afirmación inicial de tanto oírselo a si mismo llegando a creerse su propia mentira que nació inicialmente como mera ofensa para incomodar al interlocutor. Con frecuencia se logra además el convencimiento de los simples quienes llega un momento en que no dudan de su certeza de tanto haberlo oído. Máxime si no ha sido refutado por el atacado que ha pasado de entrar en ese juego.


Nota final 

(Extraido del vademecum de enfermedades mentales del departamento de Psiquiatría del Saint James Newport Hospital):

A pesar de ser una práctica sumamente extendida la psiquiatría moderna aconseja huir de las actitudes erísticas como muy dañinas para las relaciones interpersonales. La concepción de toda conversación mantenida sea con quien sea, como una competencia en la que hay que ganar es un síntoma de una debilidad de carácter necesitada de tratamiento psicológico en los casos más graves. Según los tratados psiquiátricos y los últimos estudios esa obsesión patológica por "vencer" y "quedar por encima" en cada mínimo diálogo convirtiendo la conversación más elemental en un concurso suele usar de las formas más manipuladoras y desconsideradas en las relaciones llevando a situaciones tensas. Recuérdese que al enfermo de erística le es rentable todo lo demás con tal de salir vencedor de cualquier charla por menor que sea el tema tratado.

Y ya.

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